domingo, 16 de marzo de 2014

Escape From L.A. (1996)



Título Original: Escape From L.A.
Título en Español: Escape de Los Ángeles
Director: John Carpenter
Productor: Debra Hill y Kurt Russell
Guion: John Carpenter, Debra Hill y Kurt Russell
Fotografía: Gary B. Kibbe
Edición: Edward A. Warschilka
Año: 1996
Intérpretes: Kurt Rusell, Steve Buscemi, Peter Fonda, Cliff Robertson, Valeria Golino, Stacy Keach, Pam Grier, Bruce Campbell.

Tagline: Plan Your Escape This Summer
imdbhttp://www.imdb.com/title/tt0116225/reference



Mucho se había hablado de una secuela del clásico de culto Escape From New York (Escape de Nueva York, 1981) del director Carpenter, pues el personaje de Snake Plissken era lo suficientemente interesante para que el cine volviera a su mundo. Luego de varios años, se propició la posibilidad de recrear un nuevo escape, gracias al apoyo del actor Kurt Russell y a que los estudios confiaron en hacer una secuela, pero no sin ejercer cierta presión, como lo fue la de volver a contar la historia del personaje, por miedo a que el público joven no lo conociera. Esto derivó en que la secuela, escrita por John Carpenter, Debra Hill y Kurt Russell, a pesar de ser divertida y contar con un mayor presupuesto, fuese casi que un calco milimétrico de la original, desencantando un poco a los fanáticos de la primera entrega.




Es el año 2013. Un terremoto a gran escala causa que la ciudad de Los Angeles se convierta en una isla. El presidente (Cliff Robertson) la convierte en un lugar para mandar a las personas que no cumplan con su particular código moral, haciendo de la isla un lugar lleno de indeseables que se mueven sin ley u orden. Pero, cuando la hija del presidente (A. J. Langer), llamada irónicamente "Utopia", se roba un mecanismo secreto del gobierno cuando está en un avión presidencial, los problemas aparecen. Ella hace su camino hacia la isla y le entrega el mecanismo a Cuervo Jones (Georges Corraface), el cual no dudará en chantajear al gobierno. Es por ello que el presidente y sus jefes de seguridad, recurren a la única opción viable para recuperar el mecanismo, persuadir a Snake Plissken (Kurt Russell), para que vaya a la isla, recobre el mecanismo y además elimine a la hija del presidente, para evitar juicios largos y no deseados. Plissken es presionado mediante el contacto a un virus el cual lo matará en 8 horas, tiempo que tendrá para cumplir su misión y regresar, aunque eso no sean buenas noticias para el gobierno.




Es casi insólito, que esta segunda parte realizada con un presupuesto mucho mayor (de 50 millones de dólares) decepcionara en parte al público afín al género, porque lo que veía en pantalla era un Deja Vu, como el propio Pliskeen lo apunta: “Ya había oído eso”. Todos los puntos fuertes de la original se repiten. La transformación de una ciudad en una prisión de indeseados (pasando de Nueva York a una Los Ángeles que se separó del país por la acción de un terremoto), que por supuesto Carpenter utiliza como base de críticas al gobierno y a la supuesta libertad: “Los Estados Unidos no es una nación fumadora. No se puede fumar, no se puede beber, no se pueden usar drogas, no se permite estar con mujeres a no ser que estén casados, no se permiten armas, no se permite la carne roja”, todo un discurso de libertad que expresa su presidente interpretado por Cliff Robertson (el equivalente al personaje del presidente de Donal Pleasence). La coerción por parte del gobierno para obligar a Pliskenn a entrar a una ciudad y recuperar algo por ellos (un veneno introducido en su sistema, además de todo un equipo de comunicación y militar para entrar y salir). El jefe militar que se apodera de un mecanismo que puede dañar al gobierno, en este caso Cuervo Jones (George Corraface) es el equivalente a The Duke (Isaac Hayes). El personaje que se conoce la ciudad y que le juega sucio a Plissken, en este caso Map to the Stars Eddie interpretado por Steve Buscemi reemplaza a Cabbie (Ernest Borgnine), la prueba a la que es sometido Plissken que supera con creces (se cambia la pelea por las habilidades en el basquetbol), la escena en que el personaje se sienta cuando necesita pensar que hacer, y el final en el sentido de "no me importa el mundo" de Plissken, donde cambia un CD (un cassete en la original) para vengarse a su manera del gobierno. Aunque esta segunda entrega tiene el aliciente de que el mundo queda como lo ve Plissken, todos por su cuenta.

Todos estos elementos ya conocidos dejan un sentimiento frio cuando se ve el filme, aunque hay que reconocer que hay nuevas ideas en esta segunda entrega y por supuesto el personaje de Plissken sigue siendo sarcástico y entretenido, por lo que vale la pena ver el filme. El alto presupuesto con el que contó Carpenter, originó que la historia fuera un poco más ambiciosa en cuanto a los efectos especiales y las escenas de acción, aunque de igual forma se utilizaron pinturas y maquetas como en la primera entrega, pero en general todo aumentó de escala. En ese sentido, el filme posee el problema del mal envejecimiento, pues los efectos visuales que funcionaron en la época, ya no funcionan el día de hoy y eso se nota, en especial, el viaje en el submarino individual del personaje por el océano (en Nueva York viajaba en un avión). La secuela también propició que los actores que participaron fuesen más reconocidos, teniendo por ejemplo a Steve Buscemi, Pam Grier, Valeria Golino y hasta Peter Fonda, este último participando en un papel poco asociado a él, el de un surfista, pero con el cual se creó una de las escenas más originales del filme, la de montar en una tabla de surf y dejarse llevar por nada más y nada menos que un tsunami. Recordemos que el director, ya había utilizado el surf para una de sus películas, su primera de hecho, en Dark Star (1974), en la que uno de sus protagonistas queda vagando en el espacio montando su tabla de surf. También es importante la utilización de nuevo, de la genial música creada por el director para Escape From New York, la cual es usada al inicio de este filme. Cabe notar además, la aparición en especie de cameo, del mítico Bruce Cambell, haciendo de jefe de cirujanos que andan tras el tráfico de cirugía plástica.




Como se mencionó anteriormente, Plissken es el personaje importante, y todo su sarcasmo y rebeldía, juegan de nuevo a favor del argumento. En este caso, también se repite la terminación prematura de un posible interés romántico del personaje, pues cuando Taslima (Valeria Golino) le ofrece sus encantos, inmediatamente cae asesinada, siendo una escena totalmente cómplice del humor negro. Así mismo, el diálogo cómico asociado al personaje está presente, cada vez que se encuentra con algún nuevo personaje, pues todos le dicen que lo imaginaban ser más alto, frase que se cambió del guion de la primera entrega, el cual apuntaba al: "pensé que estabas muerto". Es especial también, la relación de Plissken con sus captores, en los momentos en que pregunta a dos de ellos que quién le inyectara el antídoto cuando regrese, y ante la negativa, Plissken intentará eliminarlos, pero se da cuenta de que eran solo unos hologramas, recurso que le devolverá a ellos el personaje hacia el final del metraje.




Si se comparan las dos películas de Escape, sin duda alguna esta secuela sale mal parada, no solo por las similitudes en el guion, sino por el final mejor elaborado en Nueva York. Pero, si se toman los elementos divertidos, el retorno del personaje, y algunas inspiradas escenas, es una secuela que vale la pena tener en cuenta. Continuando con las secuelas, es sabido que hace tiempo se viene hablando de una posible tercera parte llamada hipotéticamente “Escape From Earth”, pero la cual nunca ha visto la luz. Así como el posible remake de Escape From New York, con un nuevo actor interpretando a Plissken, con el fin de actualizar el personaje al nuevo público, pero es algo que no ha terminado de gestarse y es indudablemente muy difícil imaginarse a otro actor diferente a Kurt Russell para el papel. Veremos que sucede en un futuro próximo.

Trailer:

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