miércoles, 4 de mayo de 2016



Se publica la edición # 18 de la revista luego de un trabajo de mucho esfuerzo y dedicación, con un proyecto que sigue adelante con pasión y amor por el cine. Esta vez el Enfoque Selectivo se centra en el cineasta francés Jean-Pierre Jeunet, además, reseña en el festival Zinema Zombie Fest 2015 o la escogencia de lo mejor del cine de 2015 de todos nuestros colaboradores. Agradecimientos a todos nuestros colaboradores que hacen posible la revista: Harveth Gil, Jéssica Montoya Flórez, Manuel Carbajo, Jose Andrés Gómez, John Robert, Andrea Serna, Oscar Torrado, Rafael Pfarís Restrepo y Santiago Andrés Gómez Sáncheze.


Link de descarga y vista online: http://www.calameo.com/read/002679986541480c10409 
Google Drive: https://drive.google.com/file/d/0B_CXgXopk1nnWXY4TVE4b0hXUVE/view?usp=sharing

miércoles, 14 de octubre de 2015

Revista # 17 - 24 Cuadros por Segundo - Takashi Miike


En esta edición de la revista se termina de revisar el trabajo audiovisual del realizador japonés Takashi Miike y se reseñan festivales como el FICCI 55 o Nocturna 2015. Además muchas secciones más: Cine Negro, Giallo, Slasher, Los Fotogramas Paralelos, Cortometrajes, Estrenos y Cuadro 25.

Link de descarga:
https://drive.google.com/file/d/0B_CXgXopk1nnX2NncjdTY2NDSms/view?usp=sharing
Link para leer en Línea:
http://www.calameo.com/read/002679986246db7c46519


lunes, 17 de agosto de 2015

Life of Brian (1979)



Título Original: Life of Brian
Título en Español: La Vida de Brian
Director: Terry Jones
Productor: John Goldstone
Guion: Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin Fotografía: Peter Biziou
Edición: Julian Doyle
Año: 1979
País: Reino Unido
Intérpretes: Graham Chapman, John Cleese, Eric Idle, Terry Gilliam, Terry Jones, Michael Palin, Carol Cleveland

imdbhttp://www.imdb.com/title/tt0079470/reference
Tagline: A motion picture destined to offend nearly two thirds of the civilized world. And severely annoy the other third.




¿Qué nos han dado los romanos? 
El acueducto. 
- ¿Qué? 
- El acueducto. 
Sí, eso sí. Es verdad. 
¡Y el alcantarillado! Cierto. Esta ciudad, antes, era un asco. Sí, el acueducto y el alcantarillado son obra de los romanos. 
Y las calzadas. Pero eso es obvio. 
Pero aparte de las calzadas, el alcantarillado y el acueducto... 
La irrigación. La sanidad. Las escuelas. 
¡Bueno, vale! 
Y el vino. 
Eso sí que lo echaríamos de menos. 
¡Los baños públicos! Y ahora, las calles son seguras por la noche. Son los únicos que pueden mantener el orden en un sitio como éste. 
Pero, aparte del alcantarillado, la sanidad, las escuelas, el vino, el orden público, las calzadas, el agua corriente y la sanidad... 
 ¿Qué nos han dado los romanos? 


 Curiosamente, Life of Brian que fue la primera comedia bíblica del cine, fue también la mejor comedia de los Python. Una de sus películas en la que el guion funciona a la perfección, mostrando las ridiculeces de los seguidores de una religión, más que la representación cómica de una figura histórica como Jesús, lo cual, es bueno aclarar, no está presente en el filme. Pero por supuesto, la historia sería polémica e injustamente asociada a la blasfemia. En palabras de Terry Jones, la película se consideró desde un inicio herética no blasfema. Más allá de las críticas del momento, Life of Brian se muestra como una excelente comedia de personajes, explícitamente la de un contemporáneo de Jesús, a quien nunca conoce en persona, pero lleva una vida paralela a él basada en las confusiones y malos entendidos. Brian termina uniéndose a un grupo revolucionario que va en contra de los romanos y será confundido por el mesías de Israel. El filme es sin duda el más maduro y enfocado de los Monty Python, quienes tras su refrescante e ineludiblemente influyente serie de televisión, Flying Circus, y tras su anterior trabajo Monty Python and the Holy Grail, lograron crear una historia redonda, con un mayor presupuesto y a la cabeza esta vez de un solo director, Terry Jones.




 Si bien, el grupo cómico de los Python, logró ser creativo independientemente de tener que lidiar con seis egos a la vez, fueron los Terrys, Gilliam y Jones, los que demostraron su predilección por la dirección. Gilliam ya había volado solo con su “Jabberwocky” (1977) pero sentía que el trabajo de Jones le venía mejor a las historias de los Python, o al menos tenía más paciencia y energía para ello. Jones trabajó incansablemente en el filme, y Gilliam se sintió mejor separándose del grupo de dirección, ese grupo que por obvias razones iba a agradar o a contrariar a los demás Python. De esa forma, Life of Brian funcionó casi perfectamente. La comedia está mejor escrita que nunca, utilizando referencias actuales en tiempos antiguos, un contraste totalmente acertado para lo que se quiere contar. Un ejemplo donde se visualiza el método, es en la existencia de grupos que pelean contra la invasión romana a Judea, grupos tan revolucionarios que se olvidan hasta de sus propias siglas y entran en conflicto con otros grupos. Pero es quizás la actuación de Graham Chapman como Brian Cohen lo que más acentúa la construcción de la comedia, pues siendo un actor sin aspavientos y alejado de lo histriónico, crea convincentemente la vida de una persona normal a la que le pasan situaciones extrañas.

Según se ha conocido, el actor John Cleese quiso interpretar al propio Brian, pues quería ganar experiencia en un papel importante y que seguía todo el curso del filme, pero el sentimiento de los demás miembros del grupo era el de elegir a Chapman en el papel y sin duda alguna acertaron en la elección. Chapman se presenta como un tipo ingenuo y con mala suerte, el cual el destino le juega una mala pasada, cuando tratando de escapar de los romanos finge ser un predicador, pero los judíos se lo toman en serio, promulgándolo como el mesías, lo que activa las circunstancias para que termine en la cruz. “¡Tú eres el auténtico mesías! Lo sé porque yo he seguido a muchos, y entiendo de esto” (un fanático seguidor de Brian). Esto demuestra que no solo cualquiera puede predicar, sino que existen personas que creerán cualquier cosa con tal de tener a quien seguir. Esa es la verdadera comedia del filme, mostrar a los seguidores de una religión como los humanos más cómicos que hay.




Desde el punto de vista técnico, hay claras diferencias entre el trabajo de Gilliam y Jones, pues como lo ha demostrado a lo largo de toda su carrera, Gilliam es más dotado visualmente, siempre escogiendo los mejores ángulos para resaltar la escena, tendiendo control sobre lo que se quiere mostrar. Por otro lado Jones, y en algunos casos los demás integrantes, no estaban tan interesados en encontrar la toma perfecta, lo que hace que Life of Brian se sienta visualmente desaprovechada por momentos, pero hay que tener en cuenta que era la época en que Jones estaba aprendiendo todo el arte que dominaba sin esfuerzo Gilliam. De hecho, fue esa competencia y el constante querer hacer las cosas a su manera por parte de Gilliam lo que originó su separación del grupo. Gilliam como de costumbre tomó el trabajo de hacer las secuencias animadas (incluyendo la secuencia inicial cuya canción es reminiscente a la música de las películas de James Bond) y fue el diseñador de producción mientras que el director Roger Christian fue el director de arte. Gilliam además dirigió la secuencia, sacada del surrealismo propio de los Python, en la que una nave alienígena rescata a Brian de una torre. La secuencia fue influenciada por el éxito de ciencia ficción de la época, Star Wars, haciendo que Gilliam se tomara como un reto personal recrear una nave alienígena con pocos medios y se divirtiera en el proceso. Su interés por los efectos especiales iría creciendo en sus siguientes producciones.




 El final del filme es en cierta forma inesperado, pues el protagonista termina en la cruz sin esperanza alguna de ser rescatado, viendo su vida extinguirse poco a poco, y sin embargo, está en medio de una canción interpretada por sus compañeros de crucifixión que entonan “siempre mira el lado bueno de las cosas”. De los momentos más depresivos puede resultar lo mejor de la condición humana. La canción fue escrita por Eric Idle, y consiguió bastante popularidad, tanto es así, que durante la guerra de las Malvinas, cuando un destructor británico fue alcanzado por un misil en 1982, la tripulación entonó la canción mientras esperaban ser rescatados.

 Chapman al igual que sus compañeros, y como es habitual en su mundo, interpretó otros papeles. Entre los que más se recuerda está el de Biggus Dickus, un soldado romano con muy poco humor. En dicha escena, Michael Palin, quien interpreta al romano con problemas de pronunciación, Pontius Pilatus, hace un manejo del poder enceguecido sin darse cuenta de que él es la burla del pueblo. La escena muestra a unos soldados romanos quienes intentan por encima de todo no reírse del personaje que representa la autoridad, sin conseguirlo al final. Es sin duda una de las escenas más hilarantes en la historia de los Python. Cleese hizo de centurión y de líder de un grupo revolucionario llamado People’s Front of Juedea que odian tanto a los romanos como al otro grupo revolucionario Judeans People’s Front. Ese es otro de los puntos fuertes del filme, la comedia dialogada en la que se aleja un poco del lado absurdo de los Python para entrar en terrenos de una comedia más cerebral. Ahí queda la maravillosa secuencia en la que Brian escribe con mala ortografía en una pared “Romanes eunt domus” (Romanos, a casa), y cuando es descubierto por un centurión, es obligado a pintar todas las paredes con la gramática correcta. Entre todos los Python interpretaron 40 personajes distintos, destacándose además el de Mandy Cohen, la madre de Brian, personaje creado por Terry Jones.




 La diferencia entre Life of Brian y los otros trabajos de los Python radica en que en esta película el guion fluye alrededor de un personaje, y no se siente como un retazo de sketches, que siendo en algunas ocasiones muy buenos, en general no se llegó a la consistencia que se presenta con este filme. Por otro lado, el presupuesto fue mayor, gracias a George Harrison que surgió como el salvador de la producción, siendo un fan del grupo y amigo cercano de Eric Idle, ayudó a recaudar el dinero que faltaba, formando la compañía productora Handmade Filmes, después de que la EMI retirara su apoyo justo dos días antes de que empezara el rodaje del filme en Túnez. Esto se nota en los diseños de producción y en general en toda la factura del filme, a diferencia de los caballos improvisados que realizaron los actores utilizando dos cocos para simular el sonido del galope de ellos en The Holy Grail.

 Life of Brian consigue hacer reír profundamente al espectador mediante la comedia inteligente, sin ser para nada ofensiva con Jesús –que de hecho solo sale en una escena y es visto desde lejos-, sino por lo contrario, haciendo bromas de la época, las actitudes de los seguidores del mesías, y de la autoridad romana. Y por supuesto, respondiendo a la pregunta: ¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

Trailer


jueves, 2 de abril de 2015

Revista # 16 - 24 Cuadros por Segundo - Takashi Miike




Tres años de 24CuadrosporSegundo - Lanzamiento edición # 16

Link de Descarga (Google Drive): https://drive.google.com/open?id=0B_CXgXopk1nnZC1ZWlBObVpfY28&authuser=0

Leer en Línea: http://es.calameo.com/read/00267998654e13c78ab63

24 Cuadros Por Segundo llega a su tercer aniversario celebrándolo con la edición # 16 de la revista y con el inicio de un nuevo Enfoque Selectivo... Takashi Miike. Esperamos disfruten de un trabajo repleto de esfuerzo, dedicación y pasión por el cine.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Revista # 15 - 24 Cuadros por Segundo




Revista 24CuadrosporSegundo # 15 - Terry Gilliam 3

Link de descarga directa: http://netload.in/dateiy4kYpCx6D8/Revista15.pdf.htm 

Leer en Línea: http://www.calameo.com/books/002679986958b2155a3bd

Colaboradores y escritores: Jéssica Montoya Flórez, Jose Andrés Gómez. Oscar Torrado, Manuel Carbajo, Harveth Gil Vincent Gil.

En este número terminamos la revisión de la filmografía del director Terry Gilliam con artículos como:  Fear and Loathing in Las Vegas, Tideland, The Brothers Grimm, The Imaginarium of Doctor Parnassus y más artículos complementarios sobre Gilliam. Además, los Estrenos, Giallo, Slasher, Del Libro a la Pantalla y Cuadro 25.

domingo, 30 de noviembre de 2014

The Slasher Collection # 45: Visiting Hours (1982)


Título Original: Visiting Hours
Título en Español: Pánico en el Hospital
Director: Jean-Claude Lord
Productor: Claude Heroux
Guion: Brian Taggert
Fotografía: René Verzier
Edición: Jean-Claude Lord y Lise Thouin
Año: 1982
País: Canada
Intérpretes: Michael Ironside, Lee Grant, Linda Purl, William Shatner

imdbhttp://www.imdb.com/title/tt0083296/reference
TaglineThere is no known cure.....for MURDER


  La secuela de Halloween (1978), lanzada dos años después, llevó el género Slasher al hospital, y no porque la película dejara mortalmente herida la franquicia, sino que el director de la original y guionista de las dos primeras partes, John Carpenter -junto con Debra Hill-, ambientó la continuación justo después de los eventos de la primera entrega, llevando a la protagonista Laurie a que la atendieran en urgencias, lugar en la que será acechada por el incansable Michael Myers. El filme, aunque un poco por debajo en calidad de la original, demostró que este tipo de lugares son más que adecuados para generar suspenso, tensión y escalofríos en especial fuera de las horas de visitas. Al año siguiente de esta secuela, el guionista Brian Taggert (Poltergeist III, 1988) escribió un Slasher ambientado en un hospital -o al menos en parte-, y bajo la dirección de Jean-Claude Lord (The Vindicator, 1986), este filme canadiense pretendía generar suspenso y terror, algo que no se lograba en su totalidad, por el hecho de que solo una parte del filme está rodado dentro del propio hospital, pues la gran mayoría de la trama muestra al asesino en el exterior, con su escasa vida social y su carácter voyerista, acechando a mujeres que le despiertan el deseo asesino.




 Deborah Ballin (Lee Grant) es una reportera televisiva con un punto de vista fuertemente feminista. Ella aprovecha su show televisivo para denunciar injusticias contra las mujeres. Su productor, Gary Baylor (William Shatner) se preocupa porque alguien puede atacar a Deborah debido a sus controversiales opiniones. Una noche, después de un debate sobre un juicio en el que una mujer es condenada por un asesinato en defensa propia, Deborah se va furiosa a su casa pues Gary no le permite incluir en el programa algunas escenas que se grabaron en donde ataca fuertemente al invitado, el fiscal en el caso. Cuando llega a su casa, encuentra allí a un desconocido, usando nada más que su maquillaje y algunas joyas, quien trata inmediatamente de asesinarla y la hiere. Deborah logra encerrarse en una habitación y pide ayuda.

 Una vez en el hospital y segura de que el peligro ha pasado, Deborah se relaja sin saber que el asesino llamado Colt (Michael Ironside) no está dispuesto a rendirse. Colt logra escabullirse dentro del lugar y asesina por error a otra paciente hasta que es descubierto por la enfermera Sheila Munroe (Linda Purl) y huye. Sheila al igual que Deborah será el centro de atención de este perturbado individuo quien además de asesinar colecciona fotografías de sus víctimas.




 Visiting Hours -que en realidad transcurre casi en totalidad fuera de las horas de visita de un hospital- comienza como un Slasher bien trabajado, en una secuencia de ataque bien montada con una gran puesta de escena. El ritmo además está muy bien concebido, pues el director construye primero la atmósfera para el inminente ataque que es consumado por la presencia del actor Ironside. El filme continúa en el hospital, donde el imparable asesino se las apaña para ingresar y terminar su labor, pero es descubierto tras asesinar por primera vez en pantalla a una víctima equivocada. A partir de allí, el filme cambia de tono, pues se deja a un lado la construcción del suspenso y de más escenas en el hospital para centrarse en el personaje del asesino, mostrando su forma de vida, su relación casi muda con los demás y su obsesión con la violencia y el sadismo para con las mujeres. Aunque es interesante que se muestre algunos antecedentes del asesino en este tipo de filmes -como lo hiciera Fred Walton con el asesino en When a Stranger Calls (Cuando un extraño llama, 1979)- en esta ocasión, el ritmo del filme sufre grandes sobresaltos, que no dejan mantener la alta proporción de suspenso construido en la secuencia inicial. Además, el asesino se muestra increíblemente recursivo mientras el equipo de seguridad y la policía se presentan como terriblemente incompetentes, algo que le resta credibilidad, aunque normalmente se acepte estos fallos en el género.

 Más allá de esas equivocaciones, el asesino Colt esta convincentemente construido por el recordado secundario Michael Ironside, un secundario de lujo que ha tenido el cine y que en esta ocasión muestra un lado mucho más oscuro. El recurso de las fotografías de las víctimas aporta a la construcción psicológica del personaje, obsesionado con la belleza de las mujeres y su momento antes de la muerte, un fotógrafo del pánico si se quiere. Y de este personaje, llegamos a los dos personajes femeninos, que no están del todo bien construidos, en especial por el hecho de que casi que ninguna destaca sobre la otra, pues a pesar de que la actriz Lee Grant pareciera ser la protagonista -si tenemos en cuenta su secuencia inicial y final y porque es el principal objetivo del Colt-, la actriz Linda Purl también toma protagonismo, en especial afuera del hospital donde es acechada por el psicópata. Estos vaivenes mellan la construcción del suspenso, que se retoma de buena forma en la secuencia de persecución final.




 Algo rescatable además desde el guion, es el tema subyacente del filme. Lo más importante de la trama no es la presencia de un psicópata perturbado que persigue mujeres, algo que ya se ha visto suficientemente retratado en el cine de horror, sino como desde la televisión y desde el mismo género, se retrata casi como regla la violencia explícita contra las mujeres, algo que se ve aquí, pero en donde también se nota la presencia de mujeres fuertes que no saben que se pueden defender, que tienen que pasar por un peligro de muerte inminente para que desde su sentido de supervivencia se defiendan y devuelvan el golpe. Esto es palpable en su protagonista Deborah, quien se presenta como una defensora de la no violencia desde el inicio, pero cuyas convicciones se verán contrastadas hacia el final. Aunque el filme no es necesariamente pro-feminista, si que exhibe mujeres con carácter y junto con la falta de decisión del asesino en momentos puntuales, dan algún sentido a la historia.

 El filme no es muy sangriento, otorgándole predilección a la construcción de los asesinatos y al disfrute del asesino con su sadismo, como ejemplo tenemos la escena de la enfermera en su casa a la cual le clava una navaja en la espalda, pero no la remata inmediatamente, retorciendo la navaja lentamente. Casi todos los asesinatos están construidos de esta forma, fríamente calculados con predilección por el sufrimiento. Si comparamos a Visiting Hours con la mayoría de Slashers de la época, vemos poco en común. En el filme no hay un asesino matando a diestra y siniestra, no hay personajes adolescentes molestos, no hay máscaras ni legendas populares, está presente simplemente un asesino serial, muy real, muy físico e inquietante. Visiting Hours puede ser que entrara más fácilmente en la categoría de thriller, pues su fuerte son las secuencias de acecho y pre-asesinatos.




 Mientras que el psicópata está muy bien caracterizado y construido en la historia, los demás secundarios dejan mucho que desear, en especial el personaje interpretado por William Shatner (el otrora capitán Kirk), que es un personaje de florero, va de acá para allá, del hospital a la casa del asesino, de vuelta al hospital, de vuelta a la calle, pero nunca interfiere con las secuencias de peligro y no apoya en definitiva a la seguridad de la protagonista. Es un personaje que flota como perdido en el guion, sin justificar en ningún momento su presencia.

 Visiting Hours es en resumen un Slasher distinto, enfocado en la creación de la tensión y de un personaje psicópata creíble, el cual sufre por momentos el corte del ritmo y se siente que puedo haber sido mejor. Los errores del guion se ocultan en gran medida debido a la buena actuación de Michael Ironside, que es sin duda lo mejor del filme. Los otros dos personajes principales femeninos son destacables, lo que hacen un filme para visionar, en especial por la creación de suspenso antes de los asesinatos. Ciertamente no es un Halloween II, pero eso no es del todo malo en este caso.

Trailer:

domingo, 7 de septiembre de 2014

Edición # 14 - 24 Cuadros por Segundo



Ya salió la nueva edición de la revista 24 Cuadros por Segundo, donde se continúa la revisión del cine de Terry Gilliam, además con muchos estrenos, secciones fijas y una retrospectiva a la saga Planet of the Apes.

Que la disfruten!

Leer en Línea: http://www.calameo.com/books/0026799867cee50cd6d44

Link de descarga directa:http://netload.in/dateiEvRCVYgJOA/Revista14.pdf.htm

Escritores: Manuel Carbajo, José Andrés Gómez, Oscar Torrado, Vincent Gil y Harveth Gil

viernes, 29 de agosto de 2014

The Slasher Collectiuon # 44 - Psycho (1960)


Título Original: Psycho
Título en Español: Psicosis
Director: Alfred Hitchcock
Productor: Alfred Hitchcock
Guion: Joseph Stefano
Fotografía: John L. Russell
Edición: George Tomasini
Año: 1960
País: USA
Intérpretes: Anthony Perkins, Vera Miles, John Gavin, Janet Leigh, Martin Balsam

Tagline: The picture you MUST see from the beginning... Or not at all!... For no one will be seated after the start of... Alfred Hitchcock's greatest shocker Psycho.

imdb:
http://www.imdb.com/title/tt0054215/reference 

Pocas películas han sido pilares en la historia del cine. Filmes que parten la historia cinematográfica en dos, o que generan una nueva ola de ciertos tipos de historias o narraciones. Ese es el caso de esa obra monumental que es Psicosis, uno de las tantas obras maestras del director Alfred Hitchcock que sigue influenciando a los realizadores aún hoy en día, pero que en su momento y junto a "Peeping Tom" (El Fotógrafo del Pánico, 1960) de Michael Powell, abrieron las puertas para un nuevo cine de terror, más moderno, alejado de monstruos, alienígenas y en general, del horror desde afuera para centrarse en el horror del ser humano, mucho más cercano a nosotros y por consiguiente más tenebroso. El slasher nació con Psicosis y demostró que se puede hacer cine de género de calidad, donde lo más importante es el director, la mente maestra, que si tiene el talento del señor Hitchcock puede alcanzar límites insospechados.




Marion Crane (Janet Leigh) trabaja como una asistente en una oficina de bienes raíces en Phoenix. Cuando su jefe le da 40,000 dólares en efectivo para que los deposite en el banco, Marion toma la decisión de huir con el dinero, esperando comenzar una nueva vida con su amante Sam Loomis (John Gavin). Marion se siente observada y perseguida, momento que se acentúa cuando en un semáforo se encuentra con su propio jefe -escena que fue homenajeada por Quentin Tarantino en su Pulp fiction (1994)-. Esa noche, y después de pasar varios sustos con un policía motorizado, Marion se siente demasiado cansada para seguir manejando, por lo que decide pasar la noche en un motel que encontró en la carretera, el motel Bates. El motel está manejado por el extrañamente amigable Norman Bates (Anthony Perkins), quien junto a su madre viven en una vieja casa estilo gótica arriba del hotel. Cuando Norman invita a cenar a Marion en su casa, ella escucha las protestas de su madre, por lo que deciden comer en la oficina de recepción del motel. A partir de su conversación, Marion decide hacer lo correcto e irse el otro día de vuelta a Phoenix, a devolver el dinero, el problema es que la decisión puede haber llegado demasiado tarde.




Psicosis abre con una secuencia de la ciudad vista desde lejos, la cámara se va acercando a la habitación de un hotel, el punto de vista del director de lo general a lo particular. Hitchcock nos invita a ser voyeristas, a mirar lo que está haciendo una pareja de amantes en una tarde de trabajo, escondidos viviendo su idilio. Este sentido voyerista, que evidentemente nos es impuesto por la visión del director, está allí constantemente, con la cámara en situaciones de personajes, donde nos metemos en sus asuntos privados, pero nos interesa, queremos saber más. Así mismo, el personaje de Norman lo hace explícitamente, mediante un agujero que da al baño de la habitación donde se desviste Marion, pues la extraña lo excita, le despierta impulsos reprimidos que desencadenan el castigo de su madre. La madre, esa presencia malévola que está en la casa, vigila desde una ventana, mirando todo lo que hace su hijo y todo lo que sucede. Es pues el voyerismo, el estar inmiscuidos en la vida de los demás -que de hecho el mismo hecho de ver una película se podría considerar como un acto voyerista-, es uno de los motores principales del filme. Todo ello sale de la mente del maestro, un realizador como pocos que era capaz de tener clara su película mediante imágenes en su mente, antes de rodar ya tenía una visión completa de cómo se iba a ver y por consiguiente donde iba a colocar su ojo/cámara. En Psicosis, Hitchcock realizó como era costumbre, movimientos de cámara perfectos para retratar las escenas a su manera, su punto de vista que le aportó tanto al cine, consigue capturar nuestra atención mediante planos milimétricamente pensados, como lo demuestra la inmortal escena de la ducha -una escena que ha sido homenajeada cientos de veces-, una secuencia con una gran variedad de planos -más de setenta posiciones de cámara para 45 segundos de película- con una edición perfecta para sembrarnos la idea del asesinato, así no se muestre sangre en ningún momento, ni siquiera una toma del cuchillo entrando en su cuerpo, ni siquiera un plano nítido de cuerpo desnudo, pero la idea está allí y lo vemos. Todo ello acompañado de la mítica música compuesta por Bernard Hermannn, que como lo demuestra la información acerca del cómo se hizo, y en particular en la película basada en el filme titulada "Hitchcock" (2012) de Sacha Gervasi, el director estaba empeñado en no usar música para la escena, pero debido a la insistencia de su esposa, y al estucharla por primera vez, se dio cuenta de su error y le permitió al cine mismo tener esta obra maestra.




La pasión de Hitchcock es palpable en cada fotograma, con un inolvidable blanco y negro exquisito y con un equipo de filmación acoplado a su estilo, formado de su programa de televisión, que le permitió tener el control total. Esta pasión lo llevó a generar un mega éxito rotundo, siendo además financiado por su propio dinero tras un rechazo de la Paramount. Hitchcock consiguió obtener el mayor hit de su carrera, gracias también a su propio ingenio a la hora de promocionar el filme, con ayuda además de su programa de televisión "Alfred Hitchcock Presenta" y entregando algunas reglas para los teatros donde se exhibía, para no dejar entrar bajo ninguna circunstancia al público después de que empezara el filme, además de que compró todos los libros disponibles para que nadie conociera la historia. Este secretismo y boca a boca funcionaron a la perfección. La razón para ello, todos la conocemos, la transgresora idea del cambio de protagonista, el eliminar a su actriz principal a los 40 minutos, algo que nadie se había atrevido o pensado si quiera hacer.


Hitchcock además, utiliza el engaño para desviar la atención del espectador. Los primeros minutos se le otorga una gran importancia al dinero robado por Marion, y del suspenso que se crea al rededor de ello. Su escape está lleno de tensión y constantemente se nos hace hincapié en el monto del dinero. Hasta que se llega el hotel, y la mujer comienza a arrepentirse, expresando elementos psicológicos característicos que utiliza el director para ayudar a crear el suspenso. Cuando toma la decisión de devolverlo, las cosas cambian en la ducha -algo un poco similar lograría Quentin Tarantino con su guion de "From Dusk Till Dawn", historia que empieza como un robo y termina siendo una película totalmente diferente, en ese caso una de vampiros-. Es ese momento, que impacta y sorprende, el asesinato de la protagonista, momento en que el espectador se pregunta: ¿Y, ahora qué? Pues es allí que el filme se soporta en el personaje de Norman, un personaje único y atrapante, especialmente por la excelsa interpretación de Anthony Perkins, quien se come la pantalla. A partir de allí, el espectador toma partido por un asesino, siente empatía con él, así obviamente no apruebe lo que hace, pero entiende que está enfermo. Esto se evidencia de forma clara en la escena cuando Norman deja el automóvil de Marion en el pantano, y este parece que nunca se va a hundir, el espectador sufre con el personaje, porque no quiere que le descubran. El protagonista definitivo es Norman, y su madre claro, así el espectador tenga sospechas de ese final que se avecina -uno de los finales más sorprendentes del cine que hoy en día ya no lo es tanto, debido a las diferentes copias que han hecho sobre él-, Norman y su madre son uno solo, una división de la personalidad que impacta, sobretodo en la escena final en la comisaría.




Psicosis se convirtió en una saga, la historia de Robert Bloch -quien también participó en la serie televisiva del director- autor de la novela original en que se basó el guion -, y cuya historia a su vez está basada en un asesino serial real-, dio para dos secuelas y un filme para televisión en donde se muestra la juventud de Norman. En la actualidad, la televisión vive un momento en el que se nutre de las glorias del pasado -así lo demuestran las series que están por estrenarse este año como Fargo o Rosemary´s Baby-, y es así como apareció la serie "Bates Motel", también basado en la juventud de Norman y de cómo su relación enfermiza con su madre marca su vida, pero en esta ocasión la historia está adaptada a nuestros tiempos, algo que descoloca un poco al espectador cuando ve manejando un celular a Norman, pero a pesar de ello, el excelente casting y manufactura hacen valer la pena su visionado. Psicosis también tuvo su remake, de la mano de Gus Van Sant, un copy/paste en donde se cambió la fotografía a color y por supuesto a los actores, pero que no aportó ningún gramo de innovación a la historia, siendo uno de los remakes más innecesarios de la historia del cine.




Psicosis ya está inscrito con letras mayúsculas en la historia del cine, un filme imprescindible en la lista de cualquier cinéfilo, no solo por su vital importancia para los realizadores y espectadores, sino porque no pierde ese potencial de entretenimiento y de magia pasadas más de cinco décadas, desde la excelsa dirección de Hitchcock, la banda sonora de Hermann o los geniales títulos de crédito de Saul Bass. Psicosis es un filme novedoso, en donde lo más importante es la técnica cinematográfica tal como lo cuenta el director, una cita del libro "El cine según Hitchcock", el libro que le dedicó Francois Truffaut a uno de los directores/autores más impresionantes: "Tal vez. Mi principal satisfacción es que la película ha actuado sobre el público y es lo que más me interesaba. En Psicosis el argumento me importa poco, los personajes me importan poco; lo que me importa es que la unión de los trozos del filme, la fotografía, la banda sonora y todo lo que es puramente técnico podían hacer gritar al público. Creo que es para nosotros una gran satisfacción utilizar el arte cinematográfico para crear una emoción de masas. Y, con Psicosis, lo hemos conseguido. No es un mensaje lo que ha intrigado al público. No es una gran interpretación lo que ha conmovido al público. No era una novela de prestigio lo que ha cautivado al público. Lo que ha emocionado al público es el filme puro".




Hitchcock logró manejar a su antojo los sentimientos de los espectadores, asustándolos, engañándolos y sorprendiéndolos en todo momento, sin dejar que ellos mismos se adelantaran a los acontecimientos, en palabras del propio director: "una forma de dirigir al público igual que si se tocara un órgano".

Trailer:

sábado, 12 de julio de 2014

Lost Highway (1997)


Título Original: Lost Highway
Director: David Lynch
Productor: Deepak Nayar, Tom Sternberg y Mary Sweeny
Guion: David Lynch y Barri Gifford
Fotografía: Peter Deming
Edición: Mary Sweeny
Año: 1997
País: France / USA
Intérpretes: Bill Pullman, Patricia Arquette, Robert Loggia, Richard Pryor, Natasha Gregson Wagner, Giovanni Ribisi, Gary Busey, Robert Blake, Michael Massee

imdbhttp://www.imdb.com/title/tt0116922/reference


Lost Highway (Carretera Perdida) es un viaje al mundo de David Lynch en el que hay que dejarse llevar y sorprender por lo que el realizador nos tiene preparado. La interpretación de la historia, como es habitual, depende de cada espectador, de cómo se sintió en el filme, pero lo que es seguro es que una vez se haya visto, no se olvidará, las imágenes quedan en nuestra mente días después de su visionado, ahí en nuestro inconsciente, donde le gusta trabajar a Lynch. Lost Highway es cine en estado puro, vestido con un traje de Cine Negro y con elementos de Road Movie, pero sigue siendo un viaje onírico, donde lo importante tiene doble explicación. Basado en los problemas de una pareja, y como ningún otro realizador, Lynch toma esta premisa para volverlo una pesadilla -el director David Cronenberg también trabajaría desde su punto de vista distinto, la separación de una pareja en su impresionante "The Brood" (1979)-, donde no todo es lo que parece e inclusive su personaje principal recuerda todo a medias, porque así es como le gusta recordarlo, no la verdad de lo que sucedió, sino su visión de lo que ha pasado. Es así como desfilan ante nuestros ojos hombres misteriosos, transformaciones literales de protagonistas, posibles asesinatos, y saltos en el tiempo/espacio. Es Lynch para los amantes de Lynch, y Lynch para los que quieran iniciarse en su mundo.




El saxofonista Fred Madison (Bill Pullman) recibe un mensaje en el intercomunicador de la puerta de su casa que dice: "Dick Laurent está muerto". Cuando se asoma a ver quien está afuera, no hay nadie. Esa noche, mientras Fred está tocando saxofón en un bar, decide llamar a su casa para hablar con su esposa Renee (Patricia Arquette), pero nadie contesta, los celos e intrigas lo comienzan a desorientar, pues sospecha que ella está teniendo un amorío con uno de sus amigos. A la mañana siguiente, la pareja encuentra un paquete en su entrada, en él hay una grabación en video de la fachada de su casa. Otro día pasa y con el otro paquete llega, esta vez el video muestra el interior de la casa e inclusive a la pareja durmiendo en su cuarto. Ostensiblemente preocupados, llaman a la policía, pero no hay indicios de traspaso a su propiedad.

Cuando están en la fiesta de Andy (Michael Massee), el amigo de Renee, y evidentemente la persona con la que engaña a su esposo, Fred conocerá a un hombre misterioso (Robert Blake), aunque en realidad ya lo conoce, de hecho en su propia casa, pues está allí en ese preciso momento. Fred llama a su casa y el hombre misterioso le contesta, aún cuando está parado en frente de él. El hombre lo deja en paz y Andy le comunica que es un amigo de Dick Laurent (Robert Loggia). Cuando regresa a casa, alterado, Fred busca por todos lados señales de algún intruso pero no las encuentra. Esa noche ve el reflejo del hombre misterioso en el cuerpo de su esposa. Luego, llega un nuevo video, pero este es solo para Fred, en donde se ve a sí mismo asesinando a su esposa Renee. Encontrado culpable de asesinato, Fred es sentenciado a muerte, y encerrado en solitario en una celda. A la mañana siguiente, los guardias se sorprenden al encontrar en la celda a Pete Dayton (Balthazar Getty) en lugar de Fred, un mecánico confuso que no sabe cómo fue a parar allí. La realidad se transforma y ya los personajes no son quienes eran antes, todo toma un giro inesperado en el que será difícil salir.




Lost Highway, coescrita entre David Lynch y Bill Gifford (autor de la novela en la que se basa Wild at Heart), comienza como un drama de separación y celos con elementos ominosos, en un creativo recurso de videos caseros. Sin embargo, después que el personaje principal Fred se transforma en Pete, vemos un reflejo de la realidad, una en la que los personajes están cambiados y en donde el erotismo y crimen toma lugar. Algo similar mostraría Lynch en Mulholland Drive, donde más de la mitad de la película va en una dirección para dar paso a un giro dramático de personajes y personalidades. El doble es una parte crucial del filme, justo después de la sentencia de muerte, y con la utilización de un dolor de cabeza creciente como detonante, Fred escapa de la realidad, quizás creando una persona distinta para no afrontar el hecho del asesinato de su esposa o quizás es la entrada a otro mundo sin explicación, pero lo que es evidente, es que en esta nueva situación todos tienen un doble. Está Fred/Pete; materializados por dos actores distintos, Renee/Alice creados por la misma actriz con diferente color de cabello, Mr. Eddie/Dick Laurent ambos caracterizados por Robert Loggia, un mundo paralelo en la que las situaciones se repiten, así no sea de igual forma pero con idénticos resultados, un bucle temporal.




El filme es quizás el más erótico del director, junto a Mulholland Drive. En él, una impresionante y cautivadora Patricia Arquette construye dos personajes. Su interpretación está basada en las clásicas Femme Fatale del cine negro, en las que se ve algo que esconde, una fuerza sobre los hombres, un poder de manipulación. Y es así como la pelinegra Renee se transforma en la rubia ardiente Alice, una mujer sensual que maneja las cosas a su manera, a pesar de parecer víctima. Alice es la verdadera mujer fatal, por la cual los personajes hacen cualquier cosa, desde el enamoradizo Pete hasta el jefe criminal Eddie (Robert Loggia). Alice es la que mueve la acción, seduce a Pete para obligarlo a hacer lo que ella quiere.
La transformación de Fred es el elemento misterioso, que puede tener varias interpretaciones, un escape de la realidad después de cometer un asesinato o una forma de escape de un hombre inocente, son algunas de las posibilidades con que puede jugar el espectador. Pero lo más intrigante del filme es por supuesto, el hombre misterioso (Robert Blake), precursor en cierto sentido del Cowboy de Mulholland Drive (Monty Montgomery), además que se conecta con el Frank Booth de Blue Velvet (Dennis Hopper). Lynch, en general, ha utilizado el recurso del maquillaje para enfatizar la maldad de los personajes, esto es claro en Blue Velvet, donde el personaje de Booth se pinta la cara, deformándose, así como en el personaje de Marietta en Wild at Heart se pinta el rostro totalmente rojo después de acordar un asesinato. En Lost Highway, el hombre misterioso aparece con el rostro maquillado, otorgándole un carácter siniestro que va acorde con sus acciones. Cuando aparece en la fiesta la música se atenúa hasta desaparecer, y el hombre toma posesión del lugar. El hombre misterioso aparece durante todo el metraje y es el único que no tiene un doble. Sin duda alguna, uno de los personajes más siniestros del cine.




La banda sonora es realmente importante en el filme. La música realizada con saxofón es imprescindible, pues el personaje principal lo toca reflejando la pasión perdida en su hogar, la composición de Angelo Baladamenti contrasta con el uso de la música de Rammstein que agrega un nivel de desasosiego en una parte importante del filme. El cantante Marylin Manson también aporta lo suyo, además de intervenir brevemente en una escena en un video porno que tiene tintes de Video Snuff. También es importante la canción de David Bowie "I am Derange" en los créditos iniciales y finales que encajan perfectamente con las imágenes de carretera.

Lost Highway está rodada en parte como Road Movie, pero acá lo importante no es el destino espacial sino psicológico. Todo el filme se puede ver como un viaje psicológico de su personaje principal, uno que es circular, pues termina donde empieza, con pistas recibidas del mismo personaje. Pero el personaje termina tratando de escapar por una carretera sin fin. La velocidad es significativa, como lo indican los créditos iniciales, una experiencia del manejo y de perder el control, todo lo contrario a lo que crearía Lynch en su "The Straigh Story", donde el viaje pausado, pero emocional, permite disfrutar de los paisajes, de los personajes. Lost Highway además, como buena parte del cine de Lynch, plantea más preguntas que las que responde, un filme que demuestra una vez más la capacidad única del realizador para crear pesadillas, sueños y personajes inolvidables, con todos sus elementos habituales, cortinas rojas, detectives sin idea de lo que sucede y escenas de carretera en la noche.




Lost Highway fue el primer largometraje producido por Asymmetrical Production, la propia productora de Lynch, con la que buscaba una independencia que no había tenido hasta el momento. Como curiosidades, en una entrevista, Lynch declaró que Lost Highway y Twin Peaks se desarrollan en el mismo mundo, es por ello que se puede ver que el personaje del hombre misterioso tiene interferencia con la electricidad como lo hace el Bob de la mítica serie. La participación de Robert Loggia en el filme, fue materializada tras el deseo del actor de trabajar con Lynch, después de que en la audición para el personaje de Frank Booth en Blue Velvet, saliera furioso al conocer que Dennis Hopper ya había sido seleccionado, y que es precisamente lo que Lynch le pidió que recreara, esa furia propia del personaje del Sr. Eddie. El número telefónico de Fred termina en 666. Y, este fue el último filme de Jack Nance, el gran actor y colaborador habitual del cine de Lynch desde que creara el personaje para Eraserhead.

Trailer:

The Giallo Coolection # 23: The Bloodstained Butterfly (1971)



Título Original: Una Farfalla con le ali Insanguinate
Título en Inglés: The Bloodstained Butterfly
Título en Español: Una Mariposa con las alas Ensangrentadas
Director: Duccio Tessari
Guion: Gianfranco Clerici, Duccio Tessari
Fotografía: Carlo Carlini
Año: 1971
País: Italia
Intérpretes: Helmut Berger, Giancarlo Sbragria, Ida Galli, Carole André

imdbhttp://www.imdb.com/title/tt0067084/reference


Construida como un híbrido entre el género policial y el Giallo, Una Farfalla con le Ali Insanguinate, es un thriller italiano distinto, con respecto a que el guion se construye a través de una investigación de un asesinato sin contar con el recurso de que sea un personaje principal el que la realice, además sin centrarse de forma directa en los asesinatos, que buena parte de ellos son mostrados a través de los flashbacks y especulaciones de los investigadores. Así mismo, buena parte de la trama se desarrolla como un filme de juicios. Sin embargo, desde la música de Gianni Ferrio hasta la elaboración del suspenso, el filme está correctamente dirigido por Duccio Tessari con un ingenioso guion que muestra una solución verdaderamente inteligente al misterio, en el que se incluye un giro final para la revelación del asesino.




El presentador de televisión Allesandro Marchi (Giancarlo Sbragia), es arrestado por el brutal asesinato de una joven estudiante francesa llamada Francoise Pigaut (Carole André). Su cuerpo es descubierto en un parque de la ciudad, donde varios testigos pudieron ver claramente el rostro de una persona que salió corriendo de la escena del crimen. El caso se desenvuelve cuando una de los testigos identifica a Allesandro como el individuo en cuestión, por lo que el presentador es acusado de homicidio. Durante el juicio, todas las pruebas parecen irrefutables, la fiscalía construyó el caso, casi perfecto, pues el buen número de evidencias incriminan a Allesandro. A pesar de ello, su abogado defensor trata de refutar las evidencias, aduciendo vías de escape recursivas, como el hecho de recrear la escena de la identificación con la testigo, quien a pesar de que usa gafas, el día del asesinato no las llevaba puestas. Pero, sin saberlo, Allesandro estará mucho más cerca de la cornisa, debido a que su abogado defensor está teniendo un tórrido romance con su esposa María (Ida Galli), los cuales están complacidos cuando a este lo declaren culpable.

Cuando todo parece resuelto, un nuevo asesinato ocurre, esta vez el de una prostituta, pero con el mismo modus operandi que se usó en el asesinato de la estudiante. Un hombre llama al comisario encargado del caso, y confiesa ser el asesino, además de que promete que aparecerán más cuerpos. La policía no tiene más remedio que soltar a Allesandro y tratar de desenmascarar al culpable de una vez por todas.




El Giallo de Tessari se enfoca principalmente en la investigación de los asesinatos, dejando a un lado la creación del acechamiento y muerte de las víctimas que tanto le encantan al director Dario Argento, sin mostrar ninguna violencia explícita, pero con la suficiente inteligencia de crear un misterio que hay que desenmarañar. Los créditos iniciales del filme, enmarcados con la forma de una mariposa, presenta a los diversos personajes que compondrán la trama, un buen número de ellos que puede inicialmente confundir al espectador. Entre los personajes que se muestran, están las víctimas del asesino y los posibles culpables, así como los acompañantes que rodean la historia. Como se mencionó antes, a pesar del título que hace referencia a una mariposa, es prácticamente el único elemento asociado al cine de Argento y su famosa trilogía animal de principios de los setentas, más allá también de las caminatas por la ciudad que hacen los personajes, pues buena parte de la primera mitad se desenvuelve como un drama de juicios, donde se emplea suficiente tiempo para estudiar las evidencias y dejar la duda de si el personaje arrestado es el verdadero asesino o no. El título La Mariposa con las Alas Ensangrentadas, hace referencia al collar con broche en forma de mariposa que compró la estudiante francesa justo antes de ser asesinada, una mariposa que pronto se tiñe de rojo.




El metraje se soporta por los diálogos, algunos muy técnicos y otros especulativos de los investigadores, mientras el espectador va sacando sus propias conclusiones. Igualmente, el filme se destaca entre el género, por la falta de escenas sexuales y perversiones de sus personajes que en un buen número de ocasiones componen los Giallos, para pasar a pecados más normales como el adulterio o el asesinato inicial espontáneo, sin goce o tortura para con las víctimas. Las escenas de las muertes son construidas a través de las conjeturas que hace la policía, recreando paso a paso lo sucedido para así dar con el culpable, dejando a un lado la idea de la ambientación del asesino al acecho. Pero, son precisamente estos recursos los que hacen rescatar este particular Giallo, mostrando un producto diferente que amplía la forma de retratar los asesinos en el cine italiano de los setentas.

Duccio Tessari es un veterano director italiano especialista en Spaguetti Westerns, de hecho era considerado como uno de los padres de ese género, especialmente por su saga de Ringo con "Una Pistola per Ringo (1965)" y "Il Ritorno di Ringo (1965)". Pero además de esa faceta, y como lo demuestra como co-guionista en este Giallo, Tessari escribió la mayoría de sus películas además de otras para diferentes cineastas como su aporte para "Per un Pugno di Dollari (Por un Puñado de Dólares, 1964) para Sergio Leone. Tessari también aportó otro dos Giallo destacados al género llamado "La Morte Risale a Ieri Sera" (Death Occured Last Night, 1970) y "L'uomo Senza Memoria" (Puzzle, 1974).




Una Farfalla con le ali Insanguinate es una pieza de misterio bien construida, ambientada con una hermosa música de Gianni Ferrio -quien empleó de forma acertada el concierto No 1 de Tchaikovsky en conjunto con las composiciones más tradicionales del Giallo- pero que por momentos se hace lenta en el desarrollo. Sin embargo, la atención del espectador es mantenida en la pantalla debido al buen trabajo en la cinematografía de Carlo Carlini, evidenciando una gran cantidad de planos recursivos e intrincados, con composiciones generalmente muy llamativas y prolijas. Mientras que los buscadores de escenas violentas y sexuales se quedarán cortos con Una Farfalla con le ali Insanguinate, los amantes del Giallo encontrarán un filme diferente del género, que si bien evidencia la falta de sustancia de los personajes y un ritmo menos acelerado, es indudablemente bien escrito con soporte policial y un giro nada convencional.

Títulos de crédito:


LinkWithin

Related Posts with Thumbnails