jueves, 3 de abril de 2014

Ghosts of Mars (2001)



Título Original: Ghosts of Mars
Título en Español: Fantasmas de Marte
Director: John Carpenter
Productor: Sandy King
Guion: Larry Sulkis y John Carpenter
Fotografía: Gary B. Kibbe Edición: Paul C. Warschilka
Año: 2001
País: Estados Unidos
Intérpretes: Natasha Henstridge, Ice Cube, Jason Statham, Clea DuVall, Pam Grier, Joanna Cassidy

Tagline: You Don't Stand a Ghost of a Chance
imdbhttp://www.imdb.com/title/tt0228333/reference


Después del sonado regreso del director John Carpenter a la pantalla grande con Vampires (Vampiros, 1998), que no fue tan bien recibido por la crítica, aunque el filme es más que entretenido y es una aproximación original al tema vampírico, Carpenter decidió escribir una historia de ciencia ficción desarrollada en el planeta Marte, con fantasmas de por medio, policías y presuntos asesinos. No importa que se cambie una horda de pandilleros por unos fantasmas, pues los elementos ya vistos están ahí. Fantasmas de Marte es considerada por algunos como su peor película, y si bien no se puede ir a tal extremo, es sin duda el momento menos inspirado en la carrera de este excelente director.




La historia empieza cuando se encuentra a la teniente de la policía Melanie Ballard (Natasha Henstridge), como la única tripulante de un tren. Cuando la llevan a interrogar, Melanie comenta lo que pasó con el equipo cuya misión era retornar con un peligroso asesino llamado Desolation Williams (Ice Cube). Aparentemente, cuando el equipo llegó a la primera ciudad de Marte, llamada Chryse, encontraron a todos los mineros asesinados, siendo todo un esparcimiento de sangre. El equipo se separa para encontrar qué sucedió, lo que lleva a que Melanie y el sargento Jericho Butler (Jason Statham) encuentren a Desolation encerrado en una celda, lo que lo descarta de ser el culpable de los sucedido en la ciudad. La historia continúa construyéndose a partir de flashbacks dentro de flashbacks acerca de lo que le sucedió a Melanie.




En Fantasmas de Marte, el realizador toma elementos prestados de su propia filmografía para construir una historia simple y en algunos momentos mal contada. En primer lugar, Carpenter toma la premisa del asedio, que funcionó perfectamente en Assault on Precint 13 (Asato a la comisaría 13, 1976), y la transfiere a otro lugar junto a otros acechadores, pero el fin básicamente es el mismo, eliminar a todos los que están encerrados en un solo lugar. Del mismo filme, se adapta la presencia del reo que se debe unir a la policía para lograr la supervivencia de todos, aunque en esta ocasión el personaje de Desolation Williams (Ice Cube) no tiene el carisma ni el magnetismo de pantalla que posee el personaje de Napoleón (Darwin Joston), ni tampoco el de otros personajes destacables como Nada (Roddy Piper) o el mítico Snake Plissken (Kurt Russell). Finalmente, algo de la película The Fog (La Niebla, 1980) está allí, en cuanto a los fantasmas; similitudes con The Thing (La Cosa, 1982) se pueden captar en la incertidumbre del quién es quien, y las posesiones que se vieron en Prince of Darkness (Príncipe de las Tinieblas, 1987) son también adecuadas para este filme. Encima de todo ello, el filme se presenta con bajo presupuesto, a pesar de contar con un buen dinero que la puede clasificar entre el límite de un filme independiente y un proyecto barato de grandes estudios. El bajo presupuesto es algo que no es ajeno al director, pero está menos aprovechado los recursos que en sus otros filmes, pues las locaciones son repetitivas y simples, en especial el centro de la acción en la ciudad de Marte llamada Chryse, que más que una ciudad parece un barrio.

Otro de los aspectos negativos es la forma de contar la historia, pues si en In the Mouth of Madness (Al Borde de la Locura, 1994), otra película de la que toma algo prestado (el flashback explicativo), funcionaba muy bien al empezar la historia adelantada para que el personaje empezara a explicar lo sucedido, en este caso, el flashback no es uno solo, como en la citada película, sino que la historia vuelve varias veces al futuro para mostrar a Melanie contar la historia, hecho que evidentemente atenta contra el ritmo y la tensión del filme, además de que ya se sabe de entrada cual es la sobreviviente. Pero el problema se acrecienta además, porque Carpenter decidió contar diversos flashback para los personajes secundarios, de acciones que ocurrieron en algunos casos pocos minutos antes, lo que no ayuda para nada a la historia. Y así como lo hizo en Vampires-aunque en Fantasmas de Marte lo utilizó más-, Carpenter narra la acción usando disolvencias que son por lo menos fastidiosas.




La composición musical de Carpenter está allí, pero no es la que nos tiene acostumbrados para construir atmósferas, sino que en esta ocasión tiende a ser más pesada, acompañada por la música de Anthrax, que puede servir para presentar personajes y su final, pero no para usarla en todo el metraje. De igual forma, los actores no colaboran tanto, Ice Cube se limita a expresar ademanes de tipo duro, sin llegar a generar empatía o admiración alguna. Se tiene a la actriz Natasha Henstridge, que a pesar de su esfuerzo, no logra convencer al espectador de su trasfondo de adicta, ni es un personaje creíble, en cuanto al mando que maneja o el hecho de no importarle que sus compañeros bajo sus órdenes mueran hacia el final, hay que recordar que la actriz reemplazó a la primera opción que era Courney Love. El papel de Pam Grier, una actriz que le otorga otra presencia al filme desaparece muy pronto, mientras que Jason Statham parece perdido en este guion. El antagonista no está bien construido ni es para nada memorable, un elemento que se descuidó demasiado.

Para rescatar algo del filme, es que Carpenter hace lo suyo, lo que quiere hacer, contar películas de serie b, así en esta ocasión se equivoque en grandes proporciones. La premisa inicial era muy llamativa, y es posible pensar que con un mayor presupuesto y un casting distinto se podría haber mejorado algunos aspectos del filme. Como en otras colaboraciones del director, el grupo especializado en efectos especiales KNB, liderado por Gregory Nicotero (que aporta su cabeza para una escena) y Robert Kurtzman, hacen un trabajo prolijo en el maquillaje y las muertes en pantalla. En ese sentido, la película va creciendo en dificultad y violencia, cuando las peleas se hacen cada vez mayores, las decapitaciones aumentan y el gore está muy presente. También hay que mencionar la buena labor en la elaboración de los modelos del tren y la perfecta fusión con los actores.




En resumen, Fantasmas de Marte es un filme fallido por diversos aspectos, desde el guion basado en películas anteriores del director y las actuaciones, hasta la forma de contar la historia. Sin embargo, para los verdaderos seguidores del director puede parece una película con falta de inspiración pero a pesar de todo entretenida.

Trailer:


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