sábado, 12 de julio de 2014

Lost Highway (1997)


Título Original: Lost Highway
Director: David Lynch
Productor: Deepak Nayar, Tom Sternberg y Mary Sweeny
Guion: David Lynch y Barri Gifford
Fotografía: Peter Deming
Edición: Mary Sweeny
Año: 1997
País: France / USA
Intérpretes: Bill Pullman, Patricia Arquette, Robert Loggia, Richard Pryor, Natasha Gregson Wagner, Giovanni Ribisi, Gary Busey, Robert Blake, Michael Massee

imdbhttp://www.imdb.com/title/tt0116922/reference


Lost Highway (Carretera Perdida) es un viaje al mundo de David Lynch en el que hay que dejarse llevar y sorprender por lo que el realizador nos tiene preparado. La interpretación de la historia, como es habitual, depende de cada espectador, de cómo se sintió en el filme, pero lo que es seguro es que una vez se haya visto, no se olvidará, las imágenes quedan en nuestra mente días después de su visionado, ahí en nuestro inconsciente, donde le gusta trabajar a Lynch. Lost Highway es cine en estado puro, vestido con un traje de Cine Negro y con elementos de Road Movie, pero sigue siendo un viaje onírico, donde lo importante tiene doble explicación. Basado en los problemas de una pareja, y como ningún otro realizador, Lynch toma esta premisa para volverlo una pesadilla -el director David Cronenberg también trabajaría desde su punto de vista distinto, la separación de una pareja en su impresionante "The Brood" (1979)-, donde no todo es lo que parece e inclusive su personaje principal recuerda todo a medias, porque así es como le gusta recordarlo, no la verdad de lo que sucedió, sino su visión de lo que ha pasado. Es así como desfilan ante nuestros ojos hombres misteriosos, transformaciones literales de protagonistas, posibles asesinatos, y saltos en el tiempo/espacio. Es Lynch para los amantes de Lynch, y Lynch para los que quieran iniciarse en su mundo.




El saxofonista Fred Madison (Bill Pullman) recibe un mensaje en el intercomunicador de la puerta de su casa que dice: "Dick Laurent está muerto". Cuando se asoma a ver quien está afuera, no hay nadie. Esa noche, mientras Fred está tocando saxofón en un bar, decide llamar a su casa para hablar con su esposa Renee (Patricia Arquette), pero nadie contesta, los celos e intrigas lo comienzan a desorientar, pues sospecha que ella está teniendo un amorío con uno de sus amigos. A la mañana siguiente, la pareja encuentra un paquete en su entrada, en él hay una grabación en video de la fachada de su casa. Otro día pasa y con el otro paquete llega, esta vez el video muestra el interior de la casa e inclusive a la pareja durmiendo en su cuarto. Ostensiblemente preocupados, llaman a la policía, pero no hay indicios de traspaso a su propiedad.

Cuando están en la fiesta de Andy (Michael Massee), el amigo de Renee, y evidentemente la persona con la que engaña a su esposo, Fred conocerá a un hombre misterioso (Robert Blake), aunque en realidad ya lo conoce, de hecho en su propia casa, pues está allí en ese preciso momento. Fred llama a su casa y el hombre misterioso le contesta, aún cuando está parado en frente de él. El hombre lo deja en paz y Andy le comunica que es un amigo de Dick Laurent (Robert Loggia). Cuando regresa a casa, alterado, Fred busca por todos lados señales de algún intruso pero no las encuentra. Esa noche ve el reflejo del hombre misterioso en el cuerpo de su esposa. Luego, llega un nuevo video, pero este es solo para Fred, en donde se ve a sí mismo asesinando a su esposa Renee. Encontrado culpable de asesinato, Fred es sentenciado a muerte, y encerrado en solitario en una celda. A la mañana siguiente, los guardias se sorprenden al encontrar en la celda a Pete Dayton (Balthazar Getty) en lugar de Fred, un mecánico confuso que no sabe cómo fue a parar allí. La realidad se transforma y ya los personajes no son quienes eran antes, todo toma un giro inesperado en el que será difícil salir.




Lost Highway, coescrita entre David Lynch y Bill Gifford (autor de la novela en la que se basa Wild at Heart), comienza como un drama de separación y celos con elementos ominosos, en un creativo recurso de videos caseros. Sin embargo, después que el personaje principal Fred se transforma en Pete, vemos un reflejo de la realidad, una en la que los personajes están cambiados y en donde el erotismo y crimen toma lugar. Algo similar mostraría Lynch en Mulholland Drive, donde más de la mitad de la película va en una dirección para dar paso a un giro dramático de personajes y personalidades. El doble es una parte crucial del filme, justo después de la sentencia de muerte, y con la utilización de un dolor de cabeza creciente como detonante, Fred escapa de la realidad, quizás creando una persona distinta para no afrontar el hecho del asesinato de su esposa o quizás es la entrada a otro mundo sin explicación, pero lo que es evidente, es que en esta nueva situación todos tienen un doble. Está Fred/Pete; materializados por dos actores distintos, Renee/Alice creados por la misma actriz con diferente color de cabello, Mr. Eddie/Dick Laurent ambos caracterizados por Robert Loggia, un mundo paralelo en la que las situaciones se repiten, así no sea de igual forma pero con idénticos resultados, un bucle temporal.




El filme es quizás el más erótico del director, junto a Mulholland Drive. En él, una impresionante y cautivadora Patricia Arquette construye dos personajes. Su interpretación está basada en las clásicas Femme Fatale del cine negro, en las que se ve algo que esconde, una fuerza sobre los hombres, un poder de manipulación. Y es así como la pelinegra Renee se transforma en la rubia ardiente Alice, una mujer sensual que maneja las cosas a su manera, a pesar de parecer víctima. Alice es la verdadera mujer fatal, por la cual los personajes hacen cualquier cosa, desde el enamoradizo Pete hasta el jefe criminal Eddie (Robert Loggia). Alice es la que mueve la acción, seduce a Pete para obligarlo a hacer lo que ella quiere.
La transformación de Fred es el elemento misterioso, que puede tener varias interpretaciones, un escape de la realidad después de cometer un asesinato o una forma de escape de un hombre inocente, son algunas de las posibilidades con que puede jugar el espectador. Pero lo más intrigante del filme es por supuesto, el hombre misterioso (Robert Blake), precursor en cierto sentido del Cowboy de Mulholland Drive (Monty Montgomery), además que se conecta con el Frank Booth de Blue Velvet (Dennis Hopper). Lynch, en general, ha utilizado el recurso del maquillaje para enfatizar la maldad de los personajes, esto es claro en Blue Velvet, donde el personaje de Booth se pinta la cara, deformándose, así como en el personaje de Marietta en Wild at Heart se pinta el rostro totalmente rojo después de acordar un asesinato. En Lost Highway, el hombre misterioso aparece con el rostro maquillado, otorgándole un carácter siniestro que va acorde con sus acciones. Cuando aparece en la fiesta la música se atenúa hasta desaparecer, y el hombre toma posesión del lugar. El hombre misterioso aparece durante todo el metraje y es el único que no tiene un doble. Sin duda alguna, uno de los personajes más siniestros del cine.




La banda sonora es realmente importante en el filme. La música realizada con saxofón es imprescindible, pues el personaje principal lo toca reflejando la pasión perdida en su hogar, la composición de Angelo Baladamenti contrasta con el uso de la música de Rammstein que agrega un nivel de desasosiego en una parte importante del filme. El cantante Marylin Manson también aporta lo suyo, además de intervenir brevemente en una escena en un video porno que tiene tintes de Video Snuff. También es importante la canción de David Bowie "I am Derange" en los créditos iniciales y finales que encajan perfectamente con las imágenes de carretera.

Lost Highway está rodada en parte como Road Movie, pero acá lo importante no es el destino espacial sino psicológico. Todo el filme se puede ver como un viaje psicológico de su personaje principal, uno que es circular, pues termina donde empieza, con pistas recibidas del mismo personaje. Pero el personaje termina tratando de escapar por una carretera sin fin. La velocidad es significativa, como lo indican los créditos iniciales, una experiencia del manejo y de perder el control, todo lo contrario a lo que crearía Lynch en su "The Straigh Story", donde el viaje pausado, pero emocional, permite disfrutar de los paisajes, de los personajes. Lost Highway además, como buena parte del cine de Lynch, plantea más preguntas que las que responde, un filme que demuestra una vez más la capacidad única del realizador para crear pesadillas, sueños y personajes inolvidables, con todos sus elementos habituales, cortinas rojas, detectives sin idea de lo que sucede y escenas de carretera en la noche.




Lost Highway fue el primer largometraje producido por Asymmetrical Production, la propia productora de Lynch, con la que buscaba una independencia que no había tenido hasta el momento. Como curiosidades, en una entrevista, Lynch declaró que Lost Highway y Twin Peaks se desarrollan en el mismo mundo, es por ello que se puede ver que el personaje del hombre misterioso tiene interferencia con la electricidad como lo hace el Bob de la mítica serie. La participación de Robert Loggia en el filme, fue materializada tras el deseo del actor de trabajar con Lynch, después de que en la audición para el personaje de Frank Booth en Blue Velvet, saliera furioso al conocer que Dennis Hopper ya había sido seleccionado, y que es precisamente lo que Lynch le pidió que recreara, esa furia propia del personaje del Sr. Eddie. El número telefónico de Fred termina en 666. Y, este fue el último filme de Jack Nance, el gran actor y colaborador habitual del cine de Lynch desde que creara el personaje para Eraserhead.

Trailer:

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