martes, 6 de enero de 2009

The Witchcraft Collection # 1: The Believers (1987)


TITULO ORIGINAL: The Believers
GENERO: Terror
PAIS: Estados Unidos
DURACION: 114 Minutos
AÑO: 1987
DIRECTOR: John Schlesinger
GUION: Mark Frost
INTERPRETES: Harley Cross, Helen Shaver, Martin Sheen y Robert Loggia
PRODUCTOR: Beverly J. Camhe y John Schlesinger
MUSICA: J. Peter Robinson
FOTOGRAFÍA: Robby Müller
MONTAJE: Peter Honess


Tagline: They exist. Fear them.

A partir de los filmes Rosemary's Baby, 1969 y The Exorcist, 1972, se puso en evidencia que el terror urbano podría ser retratado desde el punto de vista dramático de los personajes al enfrentar situaciones más allá de su propia comprensión. John Schlesinger, quiso brindar otro acercamiento a ese terror urbano y humano desde el punto de vista de la religión y los sacrificios que se hacen con el fin de obtener poder. The Believers es una hermana menor de Rosemary, pues toma algunos de sus elementos como lo son la paranoia, la búsqueda sistemática de una secta y el temor a las personas conocidas, pero le falta la alta dosis de suspenso de su predecesora, que aunque de hecho los tienen en algunos momentos son mucho más espaciados. Por otro lado, el filme es mucho más explícito obviando en algunos instantes la creación del terror sugerido tan efectivo en el filme de Polanski.



Cal Jamison (Martin Sheen) es un terapeuta de policías cuya esposa murió electrocutada en un extraño accidente cuando estando descalza hizo contacto con una cafetera defectuosa y una leche derramada en el suelo. La motivación de la escena nunca es explicada en el filme y más parece un pretexto para mover a los personajes, Cal y su hijo (Harley Cross) de Minneapolis a Nueva York. Si el filme hubiese empezado con Cal y su hijo en Nueva York nada cambiaría en la trama. Una vez instalados en la gran manzana, Chris encontrará un extraño objeto, que sin saberlo parece ligado con la magia negra. Chris no se desprenderá de él y seguirá rezando por su recién fallecida madre. Cal por su parte, conocerá a Jessica (Helen Shaver), su casera, quién vive cruzando la calle y empieza a salir con ella, a pesar de que su hijo Chris rudamente la desapruebe. Al poco tiempo, sacrificios rituales de menores de edad ocurren en el área, por lo que el policía hispano Tom López (Jimmy Smiths) hará inmediatamente la conexión de los asesinatos con la brujería. El policía literalmente pierde los estribos y trata de suicidarse cuando pierda su placa en el lugar del primer asesinato, objeto que podría ser usado según sus creencias, para matarlo. El teniente McTaggert (Robert Loggia) contacta a Cal para que trate al policía, pero sin saberlo lo conectará directamente con la persona tras los sacrificios. Jimmy le dejará una pista a Cal antes de morir acuchillado bajo su propia mano, con el fin de aliviar un dolor intenso causado por unas culebras dentro de su estómago. La pista guiará a Cal y McTaggert hacia un grupo de fanáticos que siguen la santería. Cal se verá cada vez más involucrado en este círculo mientras la vida de su hijo correrá un grave peligro.




La Santería es una religión que se fundamenta en la creencia de Dios a través de los elementos de la naturaleza. Dicha religión llegó a los países latinos a través de los esclavos africanos provenientes de la tribu Yoruba al oeste de África. Algunos ritos de esta creencia incluyen sacrificios de animales utilizados como ofrenda para pedir el alivio de un ser querido o tratar adicciones, como es utilizado varias veces en el filme. La Santería ha sido empleada varias veces en guiones cinematográficos entre los que se encuentran Perdita Durango (1997) de Alex de la Iglesia; película protagonizada por un criminal quién es un una especie de sacerdote de una secta (Javier Bardem), o Major League (1989) donde un jugador de beisbol practica la santeria con el fin de traer suerte al equipo.

En "The Believers" (o los Creyentes) John Schlesinger (director de Midnight Cowboy, 1969 y Marathon Man, 1976) llevó a la pantalla grande la adaptación de la novela "The Religion" de Nicolas Conde. El autor escribió sobre los sacrificios rituales de niños para apaciguar a las deidades Vodoo, a través de la práctica de la Santería. Pero ello entra en contradicción con las creencias Santeras cuyos creyentes nunca practican sacrificios humanos, por lo que la novela tilda de ser inexacta en cuanto al manejo de las religiones y es más una mezcla o búsqueda de conexión entre el Vodoo y la Santería. La adaptación del guión realizada por Mark Frost (Twin Peaks), mantuvo el contenido religioso y el ambiente tenebroso que envuelve a la ciudad de Nueva York, así como la influencia del culto establecido por los asesinos en serie Adolfo Constanzo y Sara Aldrete quienes además de inciar un culto pasaron a hacer verdaderos sacrificios humanos.

Schlesinger hace un espléndido trabajo con la cámara, mostrando planos efectivos para describir una atmósfera inquietante en lugares normales. El filme empieza mostrando la tranquilidad del pueblo y al protagonista haciendo su ejercicio diario, escenas calmadas que anticiparán un evento trágico cuando ocurra la muerte por electrocución. La muerte del personaje es filmada de una forma realista y perturbadora, por lo que el director introduce al espectador de lleno en la pesadilla que viven sus personajes principales. Esto es quizás lo mejor elaborado del filme, mostrar una versión aterradora de la realidad que puede estar dentro de nuestras propias casas o cercana a ellas. Schlesinger se toma su tiempo para crear el suspenso, con un ritmo a veces demasiado lento pero que nos va manipulando con los eventos fantásticos que suceden haciéndonos pensar si son la realidad o es el poder de sugestión, todo ayudado con la inmensa cantidad de simbolismo religioso que se observa a lo largo del filme. Una vez se adentra en las escenas truculentas, el director decide mostrar explícitamente los horrores del fanatismo algo que va en contra del suspenso creado, en especial en su acto final donde todo se conecta en un ritmo ágil. Sin embargo, en casos puntuales como en la escena de la reunión para recolectar fondos donde Cal y su amante Jennifer son asediados por los participantes alcanza el nivel de paranoia inquietante de su predecesora Rosemary's Baby.

La fotografía de Robert Muller (habitual de Jim Jasrmusch y famoso por la fotografía de Paris, Texas, 1984) a pesar de no ser exageradamente deprimente, nos muestra a la ciudad de Nueva York en un aspecto grisáceo, mientras los sacrificios y rituales son filmados con numerosos colores. Esta espectáculo colorido juga en favor del tono del filme y de los miedos frente a situaciones que no comprendemos. Los personajes están en general bien definidos, con un Martin Sheen siendo la estrella del filme. El actor trata de brindar humanidad a su personaje con un dilema entre la creencia o no en los eventos fantásticos. Además, su personaje recibe un buen tratamiento de fondo acerca de la pérdida de su esposa y sus problemas al querer construir una nueva vida en pareja. Sin embargo, los personajes secundarios aunque están bien actuados, en especial el trabajo de Robert Loggia, no dejan de ser estereotipos antes vistos en pantalla, como por ejemplo el policía alcohólico o la criada latina extremadamente religiosa.
 

Si bien The Believers toma prestado varios elementos de la estructura narrativa de Rosemary's Baby, el filme se sostiene como una entretenida película de horror urbana. El terror viene dado por la imagen visual y por elementos rituales más que por sustos de golpes de sonido. Su final inesperado, fue creado con la idea de desarrollar una secuela que nunca se materializó. El filme sería contemporáneo a un par de excelentes filmes que trataron el tema del Vodoo, llamados The Serpent and the Rainbow, 1988 en el que Wes Craven hace uno de sus trabajos más logrados y la más conocida Angel Heart, 1987 de Alan Parker. Sin duda The Believers merece la pena ser observado en especial por ser un filme de horror extraño y visualmente remarcable.

Calificación: 7/10

Trailer..

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