lunes, 2 de junio de 2014
Dune (1984)
Título Original: Dune
Director: David Lynch
Productor: Rafaella de Laurentis
Guion: David Lynch
Fotografía: Freddie Francis
Edición: Antony Gibs
Año: 1984
País: USA
Intérpretes: Francesca Annis, Leonardo Cimino, Brad Dourif, José Ferrer, Freddie Jones, Kyle MacLachlan, Virginia Madsen, Patrick Stewart, Dean Stockwell, Jurgen Prochnow, Max von Sydow, Sean Young, Sting.
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0087182/reference
Tagline: You are about to enter a world where the unexpected, the unknown, and the unbelievable meet.
La primera película de David Lynch filmada a todo color, es también una obra menor en su filmografía, a pesar de contar con un presupuesto gigantesco, pero el cual, conlleva traer a productores e inversores que quieren controlar en todo momento el producto final, cerrando la creatividad de un director que como ha mostrado con creces, trabaja mejor en libertad. Lynch aceptó el reto de adaptar la popular novela Dune de Frank Herbert (primera de la saga) de más de 600 páginas en un filme de tan solo dos horas y media, un titánico trabajo en el que el director-guionista sale a flote tomando los principales elementos de la novela y todos sus llamativos conceptos, como lo es el misticismo que rodea a los protagonistas. Pero siendo un filme de Ciencia Ficción, y partiendo de una base literaria, la ilusión y expectativa por ver algo impactante en la pantalla grande -algo que va íntimamente ligado a los efectos visuales-, se vino abajo, porque en lugar de las grandes batallas planetarias o viajes espaciales, la historia es más personal - Lynch obviamente no es un director de acción en pantalla -, acerca de la evolución de su personaje hasta convertirse en uno solo con el universo, un "elegido" que salvará al planeta Dune, pero como toda profecía que está a punto de cumplirse, da origen a un final previsible, que mientras en la novela es adornado por las diferentes subtramas y trasfondo de los personajes, en el filme de Lynch se ve precipitado, erróneamente editado y que decae peligrosamente en interés.
El planeta Arrakis también conocido como Dune es un planeta desértico, sin agua, pero que tiene un elemento que interesa en todo el universo, la especia Melange, capaz de expandir la conciencia de quien la tome e inclusive puede doblar el espacio permitiendo el viaje intergaláctico, sin moverse en ningún momento. En Dune viven los Fremen, quienes están en contra del control que ejerce el Emperador del universo conocido y esperan que se cumpla la profecía de que el Mesías los libere de la opresión. Por su parte, el Emperador conspira con el barón Harkonnen del planeta Geidi Prime, para acabar con sus enemigos, la casa Atreides del planeta Caladan, quienes están adquiriendo poder. El Emperador permite a los Atreides que resguarden a Dune, pero en secreto va planeando una emboscada con el barón, pues este tiene un traidor dentro del círculo personal de los Atreides.
Paul, el hijo del duque Atreides, es un hombre especial que ha sido entrenado por su madre Jessica, una Bene Gesserit, perteneciente a una orden secreta de mujeres poderosas. Antes de partir a Arrakis, Jessica lleva a Paul donde la Madre Reverenda, quien lo somete a una dolorosa prueba que Paul consigue pasar. La Madre le hablará acerca del Agua de la Vida, proveniente de los gusanos de Arrakis, la cual tiene un peligroso efecto, todo hombre que la ha bebido a muerto inmediatamente. Solo el Kwisatz Haderach, el verdadero Mesías podrá beberla y sobrevivir. Cuando la casa Atreides ingresa a Dune, son emboscados por los Harkonnen, pero Jessica y Paul logran escapar al desierto, donde encuentran a los Fremen. Jessica bebe el Agua de la Vida, y se convierte en la Madre Reverenda, dando a luz prematuramente a su hija Alia, quien nace con gran poder. Paul, ahora conocido con su nombre Fremen de Muad'Dib, les enseña a combatir para lograr impedir el flujo de Melange y los viajes intergalácticos, y de esa forma hacer una rebelión. Finalmente, Paul bebe el Agua de la Vida y se convierte en el Mesías, el elegido, el superhombre que liderará a los oprimidos del planeta Dune.
La historia épica de Herbert -quien de hecho en su momento, se proclamó admirador del trabajo que hizo Lynch con su historia- no es desde ningún punto de vista, fácilmente adaptable a un largometraje, la historia es muy densa, llena de personajes y situaciones importantes necesarias para comprender todo el universo que conforma a Dune. Lynch, a pesar de que toma los principales elementos clave de la novela, realiza un filme de Ciencia Ficción frío, por momentos sin vida, debido a la condensación de la historia, entregando una narrativa previsible. Ahora, la visión particular de Lynch está allí, el filme posee algunos de sus elementos recurrentes; los personajes bizarros, como lo es el barón Harkonnen, un personaje tanto repugnante por fuera como por dentro a diferencia del personaje de John Merrick, el hombre elefante que puede impactar a la vista pero por dentro es un ser generoso y bondadoso. El barón es una de los personajes más perversos de Lynch, con oscuros deseos sexuales, el cual se anticipa al Frank Booth que habita el idílico paraíso de Lumberton. En Dune también se observa el uso de los colores saturados que llevaría a su máxima expresión en su siguiente filme Blue Velvet (Terciopelo Azul, 1986) -el color azul es muy importante en Dune, para mostrar el poder del Agua de la Vida- , así mismo el recurso de los sueños del personaje principal está presente en el filme, aunque sin elementos surrealistas.
La pasividad y acercamiento al texto de la novela va en contra de la evolución natural del filme, pues se presenta como pausado, en cierto sentido teatral en la forma que se recitan los diálogos y evidentemente sin cambios de ritmo. No ayuda, además, que los productores no dejaran de ejercer control sobre el director, que al final accedió a sus demandas incluyendo la de negarle un corte final de la película. Estos hechos harían que el propio Lynch declarará que cometió un error al aceptar la dirección de este filme, hecho por el cual en algunas versiones está firmado como Alan Smithee, un pseudónimo utilizado por realizadores que no quieren ver su nombre en el producto final. El productor que poseía los derechos de la novela, Dino de Laurentis, escogió a Lynch por sugerencia de su hija Rafaella, quien había visto el buen trabajo de Lynch en su clásico Eraserhead y por supuesto en una de sus obras cumbres como lo es The Elephant Man. Con casi 20 años después de la publicación de la novela original, el proceso de producción del filme fue acelerado, teniendo en cuenta que la selección inicial para el filme era Alejandro Jodorowski, otro realizador surrealista, y posteriormente el tándem Ridley Scott/H.R. Giger, como realizador y diseñador de producción, respectivamente, decidieran dejar el proyecto. El monstruoso proyecto se financió con la importante suma de 40 millónes de dólares, gran parte gastada en los enormes y diversos decorados que comprenden el filme. Pero, mientras los decorados y las pinturas hechas en mate reflejan fielmente el universo de Dune, hay otra gran cantidad de efectos que se ven de poco valor, restándole calidad al producto -acá entraría los escudos protectores por ejemplo-. Sin embargo, es rescatable la creación de los gusanos de arena y en general los efectos creados por el especialista Carlo Rambaldi, quien continuaría con su exitosa carrera en Hollywood.
El impresionante casting, que incluye a actores de la talla de Max von Sydow, José Ferrer o Patrick Stewart, entre otros, se ve desaprovechado, por la confusa narrativa que se enfoca más en los diálogos citados por los personajes que en el crecimiento personal de ellos. Empero, el descubrimiento del actor Kyle MacLachlan por parte del director Lynch, sería uno de las pocas retribuciones que el realizador obtuvo con el filme, pues el actor sería su enfoque para sus siguientes películas donde le sacaría el mayor provecho.
Dune es una película que se enfoca menos en las batallas, armas y naves para centrarse en el crecimiento espiritual de su personaje principal. El filme es un viaje de iluminación de la conciencia. Las escenas oníricas tan discernibles en el cine del realizador, se ven acá como sueños premonitorios, los cuales se cumplen exactamente como se sueñan, y algunas veces se pasa a la realidad en el mismo instante de la visión, pero en ningún momento son tan surrealistas como en sus otros largometrajes. El crecimiento personal de Paul está ligado a las criaturas de Arrakis, los gusanos de arena, pero esa comprensión que hace el personaje no se exterioriza en ningún momento, el espectador aprende de ese mundo a través de los diálogos, pero se confunde con lo no dicho, lo no mostrado. Es allí, donde los lectores de la novela pueden sacar un mayor provecho de la historia, pues tiene las herramientas adecuadas para ello. Al final Dune es un filme que decepcionó a los fanáticos de la novela, esperando una versión más larga y completa y a los fanáticos de Lynch que no pudieron ver otra de sus grandes obras plasmada en pantalla, pero para los últimos la espera no sería larga, pues dos años después el director entregaría otra obra maestra.
Trailer:
The Giallo Collection # 22: Don't Torture a Duckling (1972)
Título Original: Non si sevizia un paperino
Título en Español: Angustia del Silencio
Título en Inglés: Don't Torture a Duckling
Director: Lucio Fulci
Productor: Renato Jaboni
Guion: Lucio Fulci, Roberto Gianviti y Gianfranco Clerici Fotografía: Sergio D'Offizi
Edición: Ornella Micheli
Año: 1972
País: Italia
Intérpretes: Florinda Bolkan, Barbara Bouchet, Tomas Milian, Irene Papas
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0069019/reference
Lucio Fulci, más conocido como el "Padrino del Gore", empezó su carrera con películas de comedia, pero construyó su nombre en el mundo fantástico, que era obviamente su pasión. El a veces incomprendido cineasta, aportó varios Giallos a la historia cinematográfica, en especial dos que resaltan por méritos propios, Una lucertola con la pelle di donna (Una Lagartija con Piel de Mujer, 1971) y Non si sevizia un paperino (Aungustia del silencio, 1972). Precisamente, este último fue reconocido por la crítica en su momento, aunque el director no haya tenido esa constante con la mayoría de sus filmes, por el hecho de ser creados a partir de guiones confusos, enfocados en lo visual y generalmente con situaciones híper violentas, haciendo que el público que aprecie su cine sea de un tipo especial, no apto para todos. En Angustia del Silencio, su Giallo más fino, co-escrito por el propio Fulci, el guion está más elaborado y mejor engranado que sus largometrajes habituales, tomando los puntos claves del género Giallo, para aplicarlos a una historia rural, donde no solo la violencia es materializada, sino también parte de crítica social y religiosa a la vez que tiene sus influencias del neorrealismo que hizo famoso a su país.
Los adolescentes están siendo asesinados en un pequeño pueblo llamado Accendura. La policía italiana junto con un curioso reportero, tratan de encontrar al asesino y detener estos salvajes crímenes, mientras el pueblo comienza a ceder ante el pánico y la paranoia. A media que los asesinatos se acumulan, un puñado de sospechosos, la mayoría mujeres, van surgiendo, pero cuando se van descartando uno a uno, los cadáveres siguen presentándose. Finalmente, una pequeña niña, que no puede hablar, puede tener la clave que resolverá el misterio, pero ¿podrá el periodista llegar a ella antes de que se convierta en la próxima víctima?
La gran virtud de Angustia del Silencio es el escenario, un pueblo rural donde la modernidad aún no ha llegado y los lugareños quieren tomar la justicia por sus propias manos. Fulci, narra con soltura y con elementos neorrealistas, la historia en este pueblo pobre localizado al sur de Italia. A diferencia de la mayoría de los Giallos, que están ambientados en apartamentos, galerías de arte y ciudades de clase media, Angustia del Silencio presenta una historia más del pueblo, y más cercana al corazón del director. En él, se tienen creencias religiosas, así como de supersticiones y brujería. En este contraste de creencias, se debaten los habitantes del pueblo, donde la pérdida de la inocencia es evidente. Allí encontramos dos elementos que tenía muy presente el director a lo largo de toda su carrera, el sexo y la muerte. El impulso sexual es el detonante de los asesinatos. En Accentura, se muestran a los niños ávidos por el sexo, representado en tres de ellos, quienes constantemente hacen de voyeristas cuando van a una casa alejada donde llegan las prostitutas a ofrecer sus servicios a los hombres del pueblo. Además, el filme que es novedoso en cuanto a las víctimas, todos menores de edad, haciendo más truculenta la historia. Esto guía a una atmósfera malsana y perturbadora, desde la escena inicial cuando la bruja del pueblo desentierra los restos de un infante, hasta la constante predisposición de la mujer promiscua del pueblo, la hermosa Barbara Bouchet, que busca cualquier excusa para mostrar sus encantos a los adolescentes -con elementos obvios de pedófila-. El erotismo y el contraste con la inocencia están allí, para sentar los motivos de los asesinatos pero también para impactar, de forma eficiente al espectador.
El segundo elemento clave es la muerte, o la violencia, tan voyerísticamente filmada por Fulci. Aunque, Angustia del Silencio, no está dentro de su etapa más gore, evidentemente tiene una violencia explícita inusual. En una escena inquietante, justo cuando la bruja del pueblo (Florinda Balkan), ha sido liberada, pues es inocente de los asesinatos, los padres de las víctimas no lo creen así, y la siguen hasta un cementerio. Una vez allí, la mujer es rodeada y ajusticiada con cadenas, una escena construida lentamente, haciendo énfasis en la tortura y la crueldad humana, elementos habituales del cine gore de Fulci, que expresan de forma inequívoca lo que un humano puede hacer cuando tiene el poder. La escena, termina en una genial secuencia de la bruja arrastrándose, ya moribunda hasta la carretera donde pasan los automóviles sin prestarle atención. Así mismo, la escena final del asesino cayendo con el rostro golpeando directamente a unas rocas -con unos efectos que ya no funcionan en pantalla y los años le han pasado factura-, es un recurso propio del director al que le importaba mucho más el impacto visual por encima de otras cosas.
A pesar de que el filme tiene sus variaciones y novedades en el género, también tiene elementos comunes, sobre todo en lo referente a un buen número de sospechosos. En este caso, no importa el género, pues los sospechosos son mujeres y hombres por igual. El padre que le gusta jugar fútbol con los niños, la bruja que quiere vengarse de ellos utilizando muñecos y agujas, la mujer promiscua del pueblo, y hasta el hombre retrasado que trata de sobrevivir. El misterio está muy bien construido desde el guion, pasando por cada uno de los sospechosos, pero eliminándolos uno a uno mediante coartadas o eventos que no se vieron en pantalla. El periodista (Tomas Milian) será el investigador principal, llegando a descubrir la verdad mucho antes que la policía, otro desenlace habitual de este tipo de cine. Además es destacable también, el elemento de las muñecas decapitadas, que tiene la pequeña niña, tratando de emular lo que vio en el momento de los asesinatos, un testigo inocente pero clave para desenmascarar al asesino. Uno de los muñecos, es un pato, de ahí el título en inglés, y que le sirvió a Fulci como Leit Motiv para su filme ultraviolento Lo squartatore di New York (El Destripador de Nueva York, 1982), en donde el asesino emulaba la voz del pato Donald.
La motivación del asesino se revela como uno de los aspectos más fascinantes y subversivos que empleara el director. En lugar, de la construcción habitual del asesino que tiene un trauma psicosexual en su niñez, en esta ocasión, el perpetrador, tiene una idea de idealismo moral amparado por su catolicismo -el director lanza una pista sugerida cuando muestra unos créditos que dividen la película en "primer tiempo" y "segundo tiempo"-. El asesino, busca preservar la inocencia de la infancia mediante la eliminación de aquellos niños que han sido corrompidos por la vida del pueblo, logrando uno de los mejores clímax del cine Giallo. Es una visión valiente del realizador en el sentido de crear una metáfora de la sociedad del momento, guiada por el miedo de la religión.
Angustia del Silencio, nos muestra los aspectos más inhumanos de las comunidades, y cómo el miedo y las supersticiones guían a sus acciones. Además, es un filme innovador en cuanto al escenario y motivaciones del asesino, con suficiente intriga y misterio para que el espectador se centre en ellos a la vez que sirve como una buena aproximación hacia el cine de Fulci, para ir preparando paulatinamente para sus pesadillas más atroces.
Trailer:
La Cabina (1972)
Título Original: La Cabina
Director: Antonio Mercero
Productor: Joe Salcedo
Guion: José Luis Garci y Antonio Mercero
Fotografía: Federico G. Larraya
Edición: Javier Morán
Año: 1972
País: España
Intérpretes: José Luis López Vázquez, Agustín González, Goyo Lebrero
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0065513/reference
El horror bien construido, casi siempre funciona cuando se establece con elementos cotidianos o situaciones normales, sin aspavientos y sin efectos especiales, donde una vuelta de tuerca a una acción normal, como en este caso una llamada en una cabina telefónica se torna ominosa. La Cabina, ha mantenido su reputación de cortometraje de horror macabro y sólido desde hace varias décadas. La razón es la siguiente. El horror mostrado en el argumento es tan simple pero a la vez tan efectivo, que funciona aún el día de hoy, a pesar de que los avances tecnológicos transformaran la forma de comunicarnos y estas cabinas solo se usen en menor medida el día de hoy. La virtud que tiene el realizador Antonio Mercero con esta historia, es la de manipular a su antojo al espectador, pues la historia que comienza de una manera muy jocosa y amena, se va transformando muy lentamente en una desesperación que siente el personaje al estar encerrado, y que ve como todos los intentos por ayudarlo fracasan. Esta desesperación a su vez, se transforma en un sentimiento de terror puro, cuando la finalización de la historia se resuelva de forma macabra. Es por ello que La Cabina, sin ninguna duda, se ha ganado un respeto a pulso entre los seguidores del horror, un cortometraje que ningún amante de este género se debería perder.
La Cabina, cuenta la historia que le sucede a un hombre adulto (José Luis López Vázquez), cuando después de dejar a su hijo en el autobús escolar, entra a una cabina telefónica, recién instalada en un parque de Madrid, con el fin de realizar una llamada. El teléfono no funciona, pero en ese instante, la puerta de la cabina se cierra de golpe y cuando el hombre trata de salir la puerta no cede. Todos sus intentos por forzar la puerta fracasan. En ese momento, dos hombres que van para el trabajo se acercan a ayudarlo, pues el hombre hace señas para que alguien lo auxilie. Los hombres tratan de abrir la puerta por la fuerza, pero solo consiguen arrancar la manija. Sin nada más que hacer, y como van tarde para su trabajo, los transeúntes lo dejan allí encerrado.
A partir de entonces se comienza a crear una multitud de personas curiosas al rededor de la cabina. La desesperación del hombre encerrado va aumentando, a medida que los niños y la gente no hacen más que burlarse de su situación. Un hombre con un destornillador se acerca para sacarlo, pero la puerta no tiene tornillos, mientras que hace aparición la policía y hasta los bomberos. Cuando uno de los bomberos se dispone a romper la cabina desde la parte de arriba, llega el vehículo con las personas que la habían instalado temprano en la mañana, levantan la cabina con unos tubos y se la llevan con el hombre adentro a su vehículo. El hombre sin saberlo se verá involucrado en una pesadilla macabra.
Esta idea tan sencilla da pie para que se construya de forma efectiva el horror en el personaje, el cual apoyado en una excelente interpretación de su actor principal, es transferido convincentemente al público. La trama como se mencionó anteriormente, se va transformando poco a poco desde la comedia hasta el horror surrealista. El director, supo crear una atmósfera definida, con el fin de presentar al personaje como si fuese un animal encerrado en un zoológico o en su defecto, una atracción de circo, donde las personas van a verlo para reírse de su situación y entretenerse a costa de su humillación. En una de las escenas más dicientes, el hombre encerrado ve su reflejo en un espejo que están trasladando unas personas en el parque, en ese momento, se ve a sí mismo en su propia jaula. Adicionalmente, la actuación tiene mucho soporte para la historia, por el hecho de que el personaje prácticamente no tiene diálogos -solo cuando se despide de su hijo-, pues el sonido que se escucha viene del exterior de la cabina en todo momento, elemento que ayuda a aislar el personaje del mundo. Todo su miedo debe ser transmitido a través de sus reacciones, todo un logro interpretativo y de genialidad creado desde un sorprendente guion. La historia posteriormente se transforma en una pesadilla, un horror surrealista que nadie es capaz de anticipar, pero que le otorga a este cortometraje español un estatus de calidad pocas veces logrado.
La Cabina, fue un proyecto desarrollado por la televisión española TVE y el cual ganó merecidamente, el premio Emmy de ficción en el año 1973, entre otros cuantos premios. El guion de José Luis Garci y el propio realizador, consigue narrar una historia claustrofóbica y desesperanzadora, a plena luz del día y en medio de una ciudad muy poblada, demostrando la impotencia que puede caer en cada uno de nosotros bajo una situación aparentemente normal. Así mismo, las otras claves de su éxito están allí. No hay explicación alguna a lo que sucede, no hay motivaciones para ello, no hay una razón lógica para lo que vemos. Nunca un tranquilo paseo por las calles se ha visto tan tenebroso. El terror, llega desde la falta de explicación. Eso es algo a lo que debería volver en más ocasiones el cine de terror actual, a la simpleza a la hora de contar una historia y crear un miedo convincente. La Cabina es todo un logro narrativo y muy cinematográfico que dejará una huella en los espectadores.
Ver cortometraje:
viernes, 16 de mayo de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
Edición # 12 - 24 Cuadros por Segundo
Edición # 12 de la revista 24 Cuadros por Segundo con la que cumplimos 2 años!!. En esta ocasión lo celebramos estrenando look y terminando de revisar el trabajo audiovisual de David Lynch, además... las secciones Plano X Plano/ Diente X Diente (clásicos) con la película "Straw Dogs" (Perros de Paja) de Sam Peckinpah, El Legado de Sangre (Slasher) con el clásico de Alfred Hitchcock "Psycho" (Psicosis), Rojo Profundo (Giallo) con el origen del subgénero: "La Ragazza Che Sapeva Troppo" (La Chica que sabia demasiado) de Mario Bava, los Estrenos, el Cuadro 25, una Retrospectiva a la saga de Hellraiser creada por Clive Barker y una revisión a lo Mejor del 2013 en cuanto a cine...
Que disfruten la revista... bienvenidas las sugerencias y comentarios...
Link de descarga: http://netload.in/dateiiuxz4bChJK/Revista12.pdf.htm
Leer en línea:
Edición # 11 - 24 Cuadros por Segundo
Una de las filmografías más fascinantes y atrapantes de la cinematografía mundial es la del director americano David Lynch, cuyas misteriosas historias enganchan al espectador, hipnotizándolo, para de esa forma llevarlo a mundos insólitos y tenebrosos, donde no todo es lo que aparenta y todos tienen secretos ocultos. En esta edición comenzamos el enfoque selectivo a este gran director, así como las habituales secciones que incluyen "Slashers" y "Giallos".
Que disfruten la revista!
Link de descarga directa: http://netload.in/dateiyNDmYwOtKq/Revista11.pdf.htm
También se puede leer en línea:
The Slasher Collection # 43: When a Stranger Calls (1979)
Título Original: When a Stranger Calls
Título en Español: Cuando un Extraño Llama
Director: Fred Walton Productor: Doug Chapin y Steve Feke
Guion: Steve Feke y Fred Walton
Fotografía: Donald Peterman
Edición: Sam Vitale
Año: 1979
País: Estados Unidos
Intérpretes: Carol Kane, Charles Durning, Ron O'Neal, Tony Beckley
Tagline: ...Fear is the Message!
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0080130/reference
El mundo de los Slasher (películas en las que en su mayoría son protagonizadas por jóvenes que intentan escapar a un asesino de turno), está plagado de muchas películas y casi todas ellas se desenvuelven en un tipo de plantilla habitual construida a partir de las seminales A Bay of Blood (Reacción en Cadena, 1971), Black Christmas (1974) y Halloween (1978). Pero siempre es grato ver nuevas aproximaciones del género, así sea del año 1979, pues When a Stranger Calls es una película semi desconocida, cuya parte inicial funcionó como inspiración para el remake del mismo nombre del año 2006, el cual es por supuesto más actualizado. En la película original, si bien posee un psicópata que acosa a una niñera, está alejada de los clichés del género, pues no asesina con un arma corto punzante -lo hace con sus propias manos- y es capturado en el primer tercio del metraje. En este excelente thriller, el asesino se muestra más humano, alejado de las máquinas asesinas, para las cuales solo se les otorga cierta explicación de su comportamiento en escasas escenas. En este filme, tenemos un trabajo bien llevado en cuanto a la caracterización de asesino, sus propios miedos y soledad, todo un aporte del director, algo que se refuerza con la excelente actuación del desaparecido actor Tony Beckley. Además, hay un cambio de roles lo más de llamativo, en cuanto el cazador se convierte en cazado, otorgándole una atmósfera diferente a este filme que pertenece por supuesto a una época donde el slasher estaba en todo su furor.
Carol Kane interpreta a Jill Johnston, una joven niñera que una noche es contratada para cuidar a un par de niños de una pareja de un pueblo. En la noche, Jill comienza a recibir llamadas telefónicas de un hombre desconocido, quien le pregunta: ¿Has revisado a los niños?. Las llamadas continúan y una Jill asustadiza decide comunicarse con la policía, quienes logran rastrear al origen de las llamadas, las cuales vienen de la propia casa, del piso de arriba. Los niños ya estaban muertos y cuando Jill decide escapar, el detective John Clifford (Charles Durning) aparece y arresta al asesino llamado Curt Jones (Tony Beckley).
Pasan siete años y Jill ha hecho una familia. Sin embargo, Duncan ha permanecido encerrado en una institución mental donde sufrió abusos físicos y psicológicos mediante un duro tratamiento con electrochoques y medicamento. Duncan escapa del instituto, pero no sabe a dónde ir ni a quién acudir. Cliff es contratado por el padre de los niños asesinados para que encuentre y elimine a Curt, mientras que Curt será acosado, eventualmente irá tras Jill para cerrar su ciclo.
When a Stranger Calls es un filme sobre un personaje perturbado, un psicópata pero también un ser humano. El filme abre con unos excelentes veinte primeros minutos, inigualables en el resto del filme, en donde una niñera es acosada por el teléfono por un psicópata que le dice que revise a los niños. El suspenso funciona a la perfección, pues el espectador está continuamente pensando si el asesino está afuera y sobre todo cuándo va a atacar, pero en un giro muy bien llevado a cabo, el cual ha sido utilizado varias veces después en el cine, el asesino esta presente en la misma casa. El director Fred Walton, filmó inicialmente un cortometraje llamado "The Sitter", el cual era esencialmente los primeros veinte minutos del filme, es por ello que cuando se ve la película, se siente que esos minutos podrían funcionar por sí solos. La decisión de convertirlo en un largometraje, fue tomada tras el enorme éxito del filme Halloween (1978), por lo que el guion fue expandido, agregando toda la persecución del villano Curt Duncan. Este alargamiento funciona bien como película y enfoque de un psicópata, aunque es claro que se diferencia mucho de las escenas iniciales, por lo que parecen dos películas distintas en una. En el enfoque de Curt, se nos muestra a un psicópata enfermo, aporreado por la sociedad y por encima de todo un ser patético. Esto es evidente en una de las buenas escenas de actuación del filme, cuando el personaje de Curt trata de aproximarse a una mujer en un bar, sin tacto y sin comprender que la situación se vuelve más y más incómoda para todos los presentes. Así mismo, la escena posterior cuando Curt va a la casa de la mujer, y entra sin permiso y se sienta, es extraña y peligrosa, siendo un gran momento en el drama del filme. Estos aspectos hacen de When a Stranger Calls un slasher un poco más complejo de los habituales.
El actor que interpretó a Curt, Tony Beckley, hace un excelente trabajo a pesar de la condición en la que se encontraba, pues al momento de empezar la producción ya tenía una enfermedad terminal avanzada que estaba acabando con su vida. El actor murió poco después de que empezara la fotografía principal del filme. El director, le dedicó la secuela de este filme, When a Stranger Calls Back (1993) a la memoria del actor. En la secuela hecha para la televisión, el director además volvió a reunir a la actriz Carlo Kane y el actor Charles Durning. Adicional a la excelente interpretación de Beckley, Walton fue capaz de dirigir a sus demás actores, siendo uno de los aspectos más destacables del filme. Charles Durning hace también una buena interpretación acerca de un personaje diferente para este tipo de filmes, pues es un hombre de la ley que se va transformando, tras haber capturado inicialmente al psicópata, el policía se retira, pero después de un tiempo, al saber del escape queda obsesionado con capturar de nuevo a Curt, aunque su principal objetivo es eliminarlo, algo que en un momento en particular del filme se vuelve como antagonista, pues el psicópata da la sensación de estar en un punto donde no puede hacer daño a nadie. Luego que Curt es perseguido y acosado, toma de nuevo su senda peligrosa para ir tras Jill, momento en que vuelve el terror. A destacar también, la escena en que Jill recibe de nuevo una llamada diciéndole que si ha revisado a los niños, pero en este caso son sus propios hijos, lo que le agrega todo un drama y terror inimaginables, excelentemente transmitido por la actriz Carol Kane.
When a stranger Calls es un slasher atípico, no recomendado para los que busquen muertes cada cinco minutos o un psicópata mudo tipo Michael Myers, sino para los que quieran ver una historia de suspenso bien contada, la cual se esfuerza en mostrar las transformaciones de sus personajes principales.
Trailer:
jueves, 3 de abril de 2014
Ghosts of Mars (2001)
Título Original: Ghosts of Mars
Título en Español: Fantasmas de Marte
Director: John Carpenter
Productor: Sandy King
Guion: Larry Sulkis y John Carpenter
Fotografía: Gary B. Kibbe Edición: Paul C. Warschilka
Año: 2001
País: Estados Unidos
Intérpretes: Natasha Henstridge, Ice Cube, Jason Statham, Clea DuVall, Pam Grier, Joanna Cassidy
Tagline: You Don't Stand a Ghost of a Chance
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0228333/reference
Después del sonado regreso del director John Carpenter a la pantalla grande con Vampires (Vampiros, 1998), que no fue tan bien recibido por la crítica, aunque el filme es más que entretenido y es una aproximación original al tema vampírico, Carpenter decidió escribir una historia de ciencia ficción desarrollada en el planeta Marte, con fantasmas de por medio, policías y presuntos asesinos. No importa que se cambie una horda de pandilleros por unos fantasmas, pues los elementos ya vistos están ahí. Fantasmas de Marte es considerada por algunos como su peor película, y si bien no se puede ir a tal extremo, es sin duda el momento menos inspirado en la carrera de este excelente director.
La historia empieza cuando se encuentra a la teniente de la policía Melanie Ballard (Natasha Henstridge), como la única tripulante de un tren. Cuando la llevan a interrogar, Melanie comenta lo que pasó con el equipo cuya misión era retornar con un peligroso asesino llamado Desolation Williams (Ice Cube). Aparentemente, cuando el equipo llegó a la primera ciudad de Marte, llamada Chryse, encontraron a todos los mineros asesinados, siendo todo un esparcimiento de sangre. El equipo se separa para encontrar qué sucedió, lo que lleva a que Melanie y el sargento Jericho Butler (Jason Statham) encuentren a Desolation encerrado en una celda, lo que lo descarta de ser el culpable de los sucedido en la ciudad. La historia continúa construyéndose a partir de flashbacks dentro de flashbacks acerca de lo que le sucedió a Melanie.
En Fantasmas de Marte, el realizador toma elementos prestados de su propia filmografía para construir una historia simple y en algunos momentos mal contada. En primer lugar, Carpenter toma la premisa del asedio, que funcionó perfectamente en Assault on Precint 13 (Asato a la comisaría 13, 1976), y la transfiere a otro lugar junto a otros acechadores, pero el fin básicamente es el mismo, eliminar a todos los que están encerrados en un solo lugar. Del mismo filme, se adapta la presencia del reo que se debe unir a la policía para lograr la supervivencia de todos, aunque en esta ocasión el personaje de Desolation Williams (Ice Cube) no tiene el carisma ni el magnetismo de pantalla que posee el personaje de Napoleón (Darwin Joston), ni tampoco el de otros personajes destacables como Nada (Roddy Piper) o el mítico Snake Plissken (Kurt Russell). Finalmente, algo de la película The Fog (La Niebla, 1980) está allí, en cuanto a los fantasmas; similitudes con The Thing (La Cosa, 1982) se pueden captar en la incertidumbre del quién es quien, y las posesiones que se vieron en Prince of Darkness (Príncipe de las Tinieblas, 1987) son también adecuadas para este filme. Encima de todo ello, el filme se presenta con bajo presupuesto, a pesar de contar con un buen dinero que la puede clasificar entre el límite de un filme independiente y un proyecto barato de grandes estudios. El bajo presupuesto es algo que no es ajeno al director, pero está menos aprovechado los recursos que en sus otros filmes, pues las locaciones son repetitivas y simples, en especial el centro de la acción en la ciudad de Marte llamada Chryse, que más que una ciudad parece un barrio.
Otro de los aspectos negativos es la forma de contar la historia, pues si en In the Mouth of Madness (Al Borde de la Locura, 1994), otra película de la que toma algo prestado (el flashback explicativo), funcionaba muy bien al empezar la historia adelantada para que el personaje empezara a explicar lo sucedido, en este caso, el flashback no es uno solo, como en la citada película, sino que la historia vuelve varias veces al futuro para mostrar a Melanie contar la historia, hecho que evidentemente atenta contra el ritmo y la tensión del filme, además de que ya se sabe de entrada cual es la sobreviviente. Pero el problema se acrecienta además, porque Carpenter decidió contar diversos flashback para los personajes secundarios, de acciones que ocurrieron en algunos casos pocos minutos antes, lo que no ayuda para nada a la historia. Y así como lo hizo en Vampires-aunque en Fantasmas de Marte lo utilizó más-, Carpenter narra la acción usando disolvencias que son por lo menos fastidiosas.
La composición musical de Carpenter está allí, pero no es la que nos tiene acostumbrados para construir atmósferas, sino que en esta ocasión tiende a ser más pesada, acompañada por la música de Anthrax, que puede servir para presentar personajes y su final, pero no para usarla en todo el metraje. De igual forma, los actores no colaboran tanto, Ice Cube se limita a expresar ademanes de tipo duro, sin llegar a generar empatía o admiración alguna. Se tiene a la actriz Natasha Henstridge, que a pesar de su esfuerzo, no logra convencer al espectador de su trasfondo de adicta, ni es un personaje creíble, en cuanto al mando que maneja o el hecho de no importarle que sus compañeros bajo sus órdenes mueran hacia el final, hay que recordar que la actriz reemplazó a la primera opción que era Courney Love. El papel de Pam Grier, una actriz que le otorga otra presencia al filme desaparece muy pronto, mientras que Jason Statham parece perdido en este guion. El antagonista no está bien construido ni es para nada memorable, un elemento que se descuidó demasiado.
Para rescatar algo del filme, es que Carpenter hace lo suyo, lo que quiere hacer, contar películas de serie b, así en esta ocasión se equivoque en grandes proporciones. La premisa inicial era muy llamativa, y es posible pensar que con un mayor presupuesto y un casting distinto se podría haber mejorado algunos aspectos del filme. Como en otras colaboraciones del director, el grupo especializado en efectos especiales KNB, liderado por Gregory Nicotero (que aporta su cabeza para una escena) y Robert Kurtzman, hacen un trabajo prolijo en el maquillaje y las muertes en pantalla. En ese sentido, la película va creciendo en dificultad y violencia, cuando las peleas se hacen cada vez mayores, las decapitaciones aumentan y el gore está muy presente. También hay que mencionar la buena labor en la elaboración de los modelos del tren y la perfecta fusión con los actores.
En resumen, Fantasmas de Marte es un filme fallido por diversos aspectos, desde el guion basado en películas anteriores del director y las actuaciones, hasta la forma de contar la historia. Sin embargo, para los verdaderos seguidores del director puede parece una película con falta de inspiración pero a pesar de todo entretenida.
Trailer:
domingo, 16 de marzo de 2014
Escape From L.A. (1996)
Título Original: Escape From L.A.
Título en Español: Escape de Los Ángeles
Director: John Carpenter
Productor: Debra Hill y Kurt Russell
Guion: John Carpenter, Debra Hill y Kurt Russell
Fotografía: Gary B. Kibbe
Edición: Edward A. Warschilka
Año: 1996
Intérpretes: Kurt Rusell, Steve Buscemi, Peter Fonda, Cliff Robertson, Valeria Golino, Stacy Keach, Pam Grier, Bruce Campbell.
Tagline: Plan Your Escape This Summer
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0116225/reference
Mucho se había hablado de una secuela del clásico de culto Escape From New York (Escape de Nueva York, 1981) del director Carpenter, pues el personaje de Snake Plissken era lo suficientemente interesante para que el cine volviera a su mundo. Luego de varios años, se propició la posibilidad de recrear un nuevo escape, gracias al apoyo del actor Kurt Russell y a que los estudios confiaron en hacer una secuela, pero no sin ejercer cierta presión, como lo fue la de volver a contar la historia del personaje, por miedo a que el público joven no lo conociera. Esto derivó en que la secuela, escrita por John Carpenter, Debra Hill y Kurt Russell, a pesar de ser divertida y contar con un mayor presupuesto, fuese casi que un calco milimétrico de la original, desencantando un poco a los fanáticos de la primera entrega.
Es el año 2013. Un terremoto a gran escala causa que la ciudad de Los Angeles se convierta en una isla. El presidente (Cliff Robertson) la convierte en un lugar para mandar a las personas que no cumplan con su particular código moral, haciendo de la isla un lugar lleno de indeseables que se mueven sin ley u orden. Pero, cuando la hija del presidente (A. J. Langer), llamada irónicamente "Utopia", se roba un mecanismo secreto del gobierno cuando está en un avión presidencial, los problemas aparecen. Ella hace su camino hacia la isla y le entrega el mecanismo a Cuervo Jones (Georges Corraface), el cual no dudará en chantajear al gobierno. Es por ello que el presidente y sus jefes de seguridad, recurren a la única opción viable para recuperar el mecanismo, persuadir a Snake Plissken (Kurt Russell), para que vaya a la isla, recobre el mecanismo y además elimine a la hija del presidente, para evitar juicios largos y no deseados. Plissken es presionado mediante el contacto a un virus el cual lo matará en 8 horas, tiempo que tendrá para cumplir su misión y regresar, aunque eso no sean buenas noticias para el gobierno.
Es casi insólito, que esta segunda parte realizada con un presupuesto mucho mayor (de 50 millones de dólares) decepcionara en parte al público afín al género, porque lo que veía en pantalla era un Deja Vu, como el propio Pliskeen lo apunta: “Ya había oído eso”. Todos los puntos fuertes de la original se repiten. La transformación de una ciudad en una prisión de indeseados (pasando de Nueva York a una Los Ángeles que se separó del país por la acción de un terremoto), que por supuesto Carpenter utiliza como base de críticas al gobierno y a la supuesta libertad: “Los Estados Unidos no es una nación fumadora. No se puede fumar, no se puede beber, no se pueden usar drogas, no se permite estar con mujeres a no ser que estén casados, no se permiten armas, no se permite la carne roja”, todo un discurso de libertad que expresa su presidente interpretado por Cliff Robertson (el equivalente al personaje del presidente de Donal Pleasence). La coerción por parte del gobierno para obligar a Pliskenn a entrar a una ciudad y recuperar algo por ellos (un veneno introducido en su sistema, además de todo un equipo de comunicación y militar para entrar y salir). El jefe militar que se apodera de un mecanismo que puede dañar al gobierno, en este caso Cuervo Jones (George Corraface) es el equivalente a The Duke (Isaac Hayes). El personaje que se conoce la ciudad y que le juega sucio a Plissken, en este caso Map to the Stars Eddie interpretado por Steve Buscemi reemplaza a Cabbie (Ernest Borgnine), la prueba a la que es sometido Plissken que supera con creces (se cambia la pelea por las habilidades en el basquetbol), la escena en que el personaje se sienta cuando necesita pensar que hacer, y el final en el sentido de "no me importa el mundo" de Plissken, donde cambia un CD (un cassete en la original) para vengarse a su manera del gobierno. Aunque esta segunda entrega tiene el aliciente de que el mundo queda como lo ve Plissken, todos por su cuenta.
Todos estos elementos ya conocidos dejan un sentimiento frio cuando se ve el filme, aunque hay que reconocer que hay nuevas ideas en esta segunda entrega y por supuesto el personaje de Plissken sigue siendo sarcástico y entretenido, por lo que vale la pena ver el filme. El alto presupuesto con el que contó Carpenter, originó que la historia fuera un poco más ambiciosa en cuanto a los efectos especiales y las escenas de acción, aunque de igual forma se utilizaron pinturas y maquetas como en la primera entrega, pero en general todo aumentó de escala. En ese sentido, el filme posee el problema del mal envejecimiento, pues los efectos visuales que funcionaron en la época, ya no funcionan el día de hoy y eso se nota, en especial, el viaje en el submarino individual del personaje por el océano (en Nueva York viajaba en un avión). La secuela también propició que los actores que participaron fuesen más reconocidos, teniendo por ejemplo a Steve Buscemi, Pam Grier, Valeria Golino y hasta Peter Fonda, este último participando en un papel poco asociado a él, el de un surfista, pero con el cual se creó una de las escenas más originales del filme, la de montar en una tabla de surf y dejarse llevar por nada más y nada menos que un tsunami. Recordemos que el director, ya había utilizado el surf para una de sus películas, su primera de hecho, en Dark Star (1974), en la que uno de sus protagonistas queda vagando en el espacio montando su tabla de surf. También es importante la utilización de nuevo, de la genial música creada por el director para Escape From New York, la cual es usada al inicio de este filme. Cabe notar además, la aparición en especie de cameo, del mítico Bruce Cambell, haciendo de jefe de cirujanos que andan tras el tráfico de cirugía plástica.
Como se mencionó anteriormente, Plissken es el personaje importante, y todo su sarcasmo y rebeldía, juegan de nuevo a favor del argumento. En este caso, también se repite la terminación prematura de un posible interés romántico del personaje, pues cuando Taslima (Valeria Golino) le ofrece sus encantos, inmediatamente cae asesinada, siendo una escena totalmente cómplice del humor negro. Así mismo, el diálogo cómico asociado al personaje está presente, cada vez que se encuentra con algún nuevo personaje, pues todos le dicen que lo imaginaban ser más alto, frase que se cambió del guion de la primera entrega, el cual apuntaba al: "pensé que estabas muerto". Es especial también, la relación de Plissken con sus captores, en los momentos en que pregunta a dos de ellos que quién le inyectara el antídoto cuando regrese, y ante la negativa, Plissken intentará eliminarlos, pero se da cuenta de que eran solo unos hologramas, recurso que le devolverá a ellos el personaje hacia el final del metraje.
Si se comparan las dos películas de Escape, sin duda alguna esta secuela sale mal parada, no solo por las similitudes en el guion, sino por el final mejor elaborado en Nueva York. Pero, si se toman los elementos divertidos, el retorno del personaje, y algunas inspiradas escenas, es una secuela que vale la pena tener en cuenta. Continuando con las secuelas, es sabido que hace tiempo se viene hablando de una posible tercera parte llamada hipotéticamente “Escape From Earth”, pero la cual nunca ha visto la luz. Así como el posible remake de Escape From New York, con un nuevo actor interpretando a Plissken, con el fin de actualizar el personaje al nuevo público, pero es algo que no ha terminado de gestarse y es indudablemente muy difícil imaginarse a otro actor diferente a Kurt Russell para el papel. Veremos que sucede en un futuro próximo.
Trailer:
viernes, 14 de marzo de 2014
The Alien Collection # 8: The Thing (1982)
Título Original: The Thing
Director: John Carpenter
Productor: David Foster, Lawrence Turman y Stuart Cohen
Guion: Bill Lancaster
Fotografía: Dean Cundey
Edición: Todd C. Ramsay
Año: 1982
País: Estados Unidos
Intérpretes: Kurt Russell, Wilford Brimley, T. K. Carter, David Clennon, Keith David, Richard Dysart
Tagline: What you fear most... is among you
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0084787/reference
Tras realizar una maravilla de ciencia ficción independiente, llamada "Escape From New York (1981)", el director John Carpenter aceptó realizar una producción grande de estudio, contando con un presupuesto elevado, algo con lo que no había trabajado antes. El proyecto era el remake del clásico de Howard Hawks "The Thing From another World, 1951", dirigido por Christinan Nyby, aunque siempre se dice que el que verdaderamente la dirigió fue el héroe de Carpenter, Hawks. Sin embargo, Carpenter no se tomó el trabajo de rehacer el filme original, sino que siempre tenía claro volver a la fuente, a la historia del escritor norteamericano de ciencia ficción John W. Cambell Jr. llamada "Who Goes There?", que se centraba en la paranoia de los personajes al no saber quién es humano y quién no. Carpenter tomó esta premisa y trabajo en un estudio acerca del miedo del ser humano, como lo llamó, para crear su primer obra maestra, un clásico del terror y de la ciencia ficción, el cual es difícilmente igualable aún hoy en día, debido a gran talento del equipo de trabajo y a las creaciones originales que se ven en el filme.
Los habitantes de una estación de investigación científica ubicada en la Antártida (la película original estaba situada en el Polo Norte), se sorprenden al ver a un perro que está escapando de un helicóptero, cuyos tripulantes le disparan a matar. Los tripulantes del helicóptero, también son investigadores científicos, pertenecientes a una base Noruega, que quieren evitar una propagación de una criatura, pues sin saberlo, los americanos reciben y acogen al can que en realidad es un xenomorfo, un ente alienígena que es capaz de imitar en cada detalle a su presa y hacerse pasar por ella. El helicóptero cae por accidente, muriendo de esta forma los tripulantes, pero los americanos mandan una expedición en helicóptero hacia la estación Noruega con el fin de encontrar respuestas. Una vez allí, el piloto MacReady (Kurt Russell) y el doctor Copper (Richard Dysart) encuentran destrucción, muerte y algo que los científicos noruegos querían destruir con queroseno.
Después de examinar unas cintas de video encontradas en la base destruida, los americanos descubren que los noruegos encontraron una nave espacial enterrada en el hielo, junto con un alienígena congelado, que a pesar de estar miles de años en el lugar, no estaba muerto. El alienígena puede asimilar e imitar cualquier forma de vida, animal o humana a nivel celular, y mientras que se acerca el invierno, y no se puede pedir ayuda, el problema de los científicos es saber quién es quién.
The Thing (La Cosa) es sin duda una de las obras maestras del director americano debido a varios aspectos. En primer lugar, Carpenter se enfocó en la historia original, partiendo en esta ocasión en un guion que no es de su autoría, cediéndole el trabajo a Bill Lancaster, quien solo tenía un trabajo anterior como guionista en una historia infantil llamada "The Bad New Bears" de 1976, por lo que es sorprendente su buen hacer como guionista en The Thing. El guion, que inicialmente era de 40 páginas, las cuales eran muy fieles a la historia de Cambell, enamoró completamente al director, quien se puso manos a la obra para completarlo junto a Lancaster y desarrollar una historia centrada en el miedo humano. ¿Qué es lo peor del miedo humano?, no saber en quién confiar. Esta premisa es la base del filme, de sus miedos y del terror que sienten los protagonistas al estar esperando lo inesperado. Sin saber en quien confiar, la paranoia se apodera de todos, cada uno va por su cuenta hasta que encuentran una forma de hacer un test con la sangre (escena tomada de la historia). Es allí donde entra el talento de Carpenter, otro de los aspectos destacables, la dirección. Carpenter es un maestro en el suspenso, al igual que en la sorpresa. En The Thing, convergen estos dos conceptos, pues en la mayoría de las escenas, las transformaciones del alienígena son mostradas en cámara, aterrorizando al espectador con imágenes increíbles. En una de sus clásicas escenas, mientras no saben quién puede haber sido imitado por el xenomorfo, se encuentran con uno de los miembros del grupo a quién le está dando un ataque al corazón, mientras otro de los miembros trata de reanimarlo con sus manos, y en este punto nadie piensa que el xenomorfo está dentro del moribundo, su pecho se abre y las costillas toman la forma de unos dientes arrancándole los brazos al buen samaritano. Todo un shock perverso al espectador. Así mismo, el director maneja varias escenas con un gran suspenso, como la nombrada escena del test de sangre, para saber quién está convertido por el xenomorfo, con una prueba de calor en la sangre.
El notable trabajo del experto en efectos de maquillaje Rob Bottin, con apenas 22 años, fue impresionante, realizando todos los trucos conocidos, pero también creando nuevos para el filme, el cual después de más de 30 años conserva ese poder de impacto. Bottin trabajó casi sin descanso, para que los efectos salieran reales, contando eso sí con un gran equipo técnico. El mismo Stan Winston colaboró en algunas escenas, debido al abrumador trabajo que tenia Bottin, ayudando por ejemplo en la ecsena de la jaula con el perro. En adición, el aspecto épico del filme, cuando encuentran la nave desenterrada es el trabajo de las pinturas en mate del experto en efectos visuales Albert Whitlock, quien trabajó con Alfred Hitchcock en varias de sus películas, incluyendo a The Birds (1963), donde realizó también diseños gráficos.
The Thing es también considerado el mejor trabajo en palabras de su director, y es razonable esta afirmación, debido no solo a lo expuesto anteriormente, sino a que se nota el amor que cada uno de los miembros del equipo puso en el largometraje. El filme, es completamente atmosférico y claustrofóbico, situado en una estación en el fin del mundo, donde no es posible pedir ayuda y no se puede confiar en sus amigos. El trabajo del experto en cinematografía Dean Cundey, resalta la paranoia de los personajes y su aislamiento. El trabajo de cámara es soberbio, mientras que la iluminación se utilizó a veces en escenas con poca luz. En algunas de ellas, la iluminación se creó a partir de luces de bengala, resaltando de esta forma el suspenso. Todo con ayuda de una excelente banda sonora, que como curiosidad no fue compuesta por Carpenter, como en sus filmes independientes, sino por el maestro Ennio Morricone, quien aportó lo suyo para ambientar el filme. Morricone compuso una música similar al estilo del propio Carpenter, sobre todo por el uso del bajo y los acordes que siempre ha caracterizado al director. Los personajes son también destacables, y no hay ninguna mujer en pantalla, aunque por ese motivo Carpenter hizo que la voz de computador fuera la de una mujer, de la actriz Adrienne Barbeau. Como curiosidad adicional, inicialmente había un personaje femenino, pero la actriz seleccionada quedó embarazada por lo que el director cambio el género de ese personaje. Caso contrario a la precuela del 2011, donde la protagonista es una mujer. Aunque el guion no profundiza en todos los personajes, se destaca es el piloto MacReady, quien toma el mando de la situación cuando ninguno sabe qué hacer, hasta llegar a un final abierto que deja pensando al espectador.
The Thing partió siendo un remake del clásico filme de los 50, pero gracias a Carpenter, se creó a partir de la historia original la cual contenía muchos elementos nunca vistos. El filme de Nyby, que fue de bajo presupuesto, tenía una gran ambientación y suspenso, pues el alienígena, que en esta ocasión solo buscaba alimentarse con la sangre de los investigadores, no era mostrado hasta el final del filme, donde se presentaba más o menos como un hombre en un traje, algo que decepcionó, aunque para la época fue todo un clásico. The Thing de Carpenter, fue mucho más real y visceral, además que la mayoría de efectos se veían en pantalla, todo un avance en el horror a la fecha, y una gran influencia para los directores de género posteriores, o también en series de televisión, como por ejemplo en el capítulo llamado "Ice" de la primer temporada de "X-Files (Archivos-X)".
Es extraño entonces, que el filme fuese un fracaso en taquilla, debido a la calidad del mismo, aunque hay que recordar que ese mismo año se estrenaron otros filmes de ciencia ficción, incluyendo a Blade Runner y E.T- the Extraterrestrial, el cual tenía un alienígena más amigable en pantalla y más querido para ver en familia. Pero, la justicia se hizo presente, y después de varios años The Thing tiene el reconocimiento que se merece, siendo una de las mejores películas de ciencia ficción de la historia.
En el 2011 salió una precuela dirigida por Matthijs van Heijning, la cual es apreciable de ver, pero se basa muy de cerca en el filme de Carpenter, siguiendo más o menos todos sus grandes momentos, a pesar de que cuenta lo sucedido en la estación Noruega. Sin embargo, los efectos digitales, que están bien hechos, no tienen el encanto y la sorpresa de los efectos artesanales del filme de Carpenter.
Datos:
• Donal Pleasence ina a hacer el papel de Blair, pero no pudo debido a sus compromisos con otros proyectos.
• Lo que dice el piloto del helicóptero, en idioma Noruego es: "Vayánse de allí, que no es un perro, es una especie de cosa. Está imitando al perro, pero no es real. Corran idiotas!".
• Para dar la sensación del ambiente de la Antártida en los interiores, los estudios fueron refrigerados a 4ºC mientras afuera estaba a 38ºC.
• Uno de los personajes se llama Mac y otro Windows.
• El filme según Carpenter, es la primera de la trilogía llamada del "Apocalipsis", las otras dos son Prince of Darkness e In the Mouth of Madness.
Trailer:
domingo, 12 de enero de 2014
The Andromeda Strain (1971)
Título Original: The Andromeda Strain
Director: Robert Wise Productor: Robert Wise
Guion: Nelson Gidding
Fotografía: Richard H. Kliney
Edición: Stuart Gilmore & John W. Holmes
Año: 1971
País: Estados Unidos
Intérpretes: Arthur Hill, David Wayne, James Olson, Kate Reid, Paula Kelly
imdb: http://www.imdb.com/title/tt0066769/reference
Tagline: The picture runs 130 minutes!... The story covers 96 of the most critical hours in man's history!... The suspense will last through your lifetime!
Por décadas se ha pensado en la existencia de vida extraterrestre, la cual desde el punto de vista científico, es más probable que se dé al encontrar microorganismos provenientes del espacio. Es así, como el escritor de ciencia ficción Michael Crichton, se enfocó en una historia en la que se trataba con una amenaza extraterrestre, desde el laboratorio científico más avanzado jamás concebido, en su novela The Andromeda Strain (La Amenaza de Andromeda). Tiempo después del éxito de la novela, Nelson Gidding realizó la adaptación de la novela homónima y bajo las órdenes del especialista en cine de ciencia ficción, Robert Wise, director de la famosa The Day the Earth Stood Still (El día en que la tierra de detuvo, 1951), realizó este clásico de ciencia ficción que es verdaderamente fiel a lo esbozado en el libro, y por consiguiente maneja un miedo real del ser humano, el miedo a la aniquilación.
Cuatro científicos estadounidenses, escogidos por sus logros particulares en ciencias como la microbiología, patología, epidemiología y química electrolítica, han sido convocados, sin saber por qué, a un laboratorio secreto que el proyecto Wildfire esconde bajo tierra, en el desierto de Nevada. El equipo del Wildfire consiste en: Jeremy Stone (Arthur Hill), el líder; Ruth Levitt (Kate Reid), la cínica y además epiléptica; Mark Hall (James Olson), el cirujano apasionado; y Charlie Dutton (David Wayne), el escéptico. Allí, rodeados por los más sofisticados equipos técnicos y sin poder comunicarse con el exterior, excepto por una línea directa con la oficina de Seguridad Nacional, trabajan para combatir la amenaza de una epidemia mundial. Han de encontrar un antídoto contra un microorganismo desconocido que, inexplicablemente ha matado a todos los habitantes, excepto a un anciano y a un bebé, en un pequeño pueblo en Arizona, justo donde un satélite ha caído. El microorganismo llamado Andromeda, comienza a mutar y a consumir los sellos de los laboratorios, mientras el equipo está en una carrera contra el tiempo para detenerlo.
Pocas películas que se centran en la ciencia ficción han utilizado las bases científicas como tal, es decir, emplear a conciencia el método científico. Si algo destaca a la historia de "La Amenaza de Andromeda" es su aproximación realista. Es de destacar pues, que en un filme de ficción, se lleve al espectador de forma pausada, a los descubrimientos acerca del microorganismo extraño. En el filme, no hay parafernalia sobrante, ni efectos especiales apabullantes, ni siquiera héroes típicos que salvan la humanidad. Los científicos, van analizando a Andromeda, utilizando técnicas de caracterización tan habituales en ciencia como un microscopio electrónico, difracción de rayos-x o espectroscopia de masas, con el fin de identificar, el tamaño del agente biológico, su mecanismo a la hora de matar y sus principales componentes químicos. Este estudio científico es sin duda novedoso, no porque no se haga en la vida diaria, sino porque generalmente no se presenta de esta forma en la cinematografía. Tan acostumbrados estamos a ver resultados inmediatos, o análisis de menos de cinco minutos, que los estudios rigurosos expuestos en el filme son un aire fresco al género. Además, otro protagonista de la historia es la propia instalación llamada Wildfire, construida de forma subterránea, para tratar estos peligros, la cual está compuesta de cinco niveles, cada uno más seguro que el otro. A medida que los doctores van bajando de nivel, los niveles de control de contaminación aumentan, así como se puede ver los sofisticados laboratorios, construidos sin duda alguna, en base a el conocimiento del escritor Michael Crichton como científico que fue y a la colaboración de importantes institutos científicos como Cal-Tech (Instituto de Tecnología de California) o el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
El realizador Robert Wise dividió el filme en cuatro partes, pasando en cuatro días diferentes. La primera mitad trata sobre la recuperación del satélite y el descubrimiento de sobrevivientes a la catástrofe, mientras la segunda mitad, se enfoca en el estudio del microorganismo y la búsqueda del antídoto, donde el cirujano Hall tiene un papel más que relevante. La historia funciona además, debido al uso de actores desconocidos, los cuales compaginan muy bien como un equipo que se forma a la fuerza urgentemente. Ese es otro punto fuerte del filme, sus personajes que son creíbles y cada uno tiene sus propios problemas morales. Se destaca el mencionado doctor Hall, a quien le encargan la tarea de guardar la llave roja que evitaría una posible explosión nuclear del Wildfire, en caso de que llega a haber una contaminación (la cual evidentemente se dará). Hall es escogido debido a su condición de soltero, por lo que tiene menos porcentaje de que deje explotar el laboratorio si algo falla. Esta pesada carga abruma a Hall, lo que lo hace querer encontrar rápidamente las respuestas con el fin de evitar una destrucción. También se destaca la cínica doctora Ruth, quien escondió en su hoja de vida su condición de epiléptica, debido a la preselección que hacen para escoger a los miembros del equipo. Su condición, que es afectada por las luces rojas, afectara su desempeño y pondrá su vida en peligro.
Finalmente, hay una crítica al gobierno y a los políticos en tres sentidos. En el primero de ellos, la necesidad impuesta por encontrar bacterias para su uso militar es la propia causante de los peligros a los que se enfrentan los científicos, pues las instalaciones han sido usadas con fines militares para crear guerras biológicas. Además, posteriormente se da a conocer, tras el cinismo del doctor Stone, que el satélite estaba encontrando muestras biológicas con el fin de un uso militar. No se puede jugar con fuego, ni pensar en destruir selectivamente a una población de la humanidad sin poner en peligro nuestra existencia y nuestra propia moralidad. El segundo sentido de crítica, va enfocado hacia la ignorancia científica, la cual está presente hasta en los más altos niveles del gobierno, los cuales deberían estar mejor asesorados cuando se trata este tipo de crisis. Así mismo, se evidencia como un error la supresión del equipo humano, por ejemplo, la automatización de un gran laboratorio multimillonario, pero el cual no tiene en cuenta la valiosa comunicación con el otro, y tercero la vigilancia y el control contra los civiles, como cuando controlan la llamada de la esposa de Jeremy.
Por otro lado, parte del encanto del filme viene dado por nuestra curiosidad científica, pues Andromeda se presenta como un enigma o misterio que se va resolviendo poco a poco. Wise le otorga al espectador las pistas de cómo funciona el microorganismo, que no hace más que aumentad nuestra curiosidad, hasta un clímax muy bien logrado, no exento de tensión pero tampoco llevado a la exageración.
La Amenaza de Andromeda es un filme científico capaz de ser un filme de entretenimiento, pero basado en un estudio riguroso, mostrando una paciencia poco habitual en el género de la ciencia ficción, pero que se aplaude por su originalidad. Es quizás debido a esta paciencia en construir el misterio y desglosarlo, que el director decide en momentos puntuales del filme, dividir la pantalla en varios cuadros, mostrando diferentes situaciones a la vez, como la observación de las víctimas o los animales de estudio. Finalmente, cabe destacar los impresionantes créditos iniciales, basados en reportes y resultados científicos además de la colaboración del director y experto en efectos visuales Douglas Trumbull.
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